Menu

División Honor Masculina | Martes, 10 Noviembre 2020 21:29

Levante FS 4-2 Burela FS: ni el COVID puede con la racha del líder

Levante FS 4-2 Burela FS: ni el COVID puede con la racha del líder

El Levante FS vuelve a competir tras más de dos semanas paralizado y se estrena con victoria ante un inofensivo Burela por 4-2.

Algo más que el coronavirus va a necesitar cualquier equipo para detener a este Levante. Tras dos semanas inhabilitado de competir ni de entrenar, el conjunto blaugrana regresaba para reafirmarse como lo estaba haciendo. Un gran rendimiento de todos los jugadores y una envidiable pegada ofensiva fueron los ingredientes esenciales que cuajaron la victoria local en Paterna. Como si la crisis sanitaria que se vivió en el interior de la plantilla hubiese pasado fugazmente, hemos vuelto ha ver el mejor fútbol sala en el parqué valenciano. 

El partido comenzaba con una puesta en escena levantinista digna de admirar. Los locales fueron un huracán en los primeros compases del choque. La presencia arriba era total y el Burela era incapaz de salir de su propio campo. Todo ello se reflejó en el electrónico, ya que a los 40 segundos Pedro Toro recuperaba una fantástica pelota al borde del área y asistía a Rubi para poner el primero en el marcador. Los minutos posteriores continuaron en la misma línea. No fue hasta el ecuador del primer tiempo cuando pareció despertar el Buruela, que amenazó con dos tiros lejanos a Fede.

Cuando más acechaban los visitantes, llegó el segundo. Rubi volvía a hacerse con un buen balón en el vértice de la discontinua, per su chut sería desviado por Edu con la mala suerte de caerle a los pies de su mejor rival: Rivillos. El madrileño ni dejó botar el esférico y sacó una volea perfecta ajustada al palo derecho, acabando en las redes de la portería de los lucenses. Así colocaba el Levante un 2-0 posterior a un recital de paradas del salvador Fede, que desquició a sus rivales. Al borde del descanso, una internada de Esteban acabaría poniendo el tercero para los granotas, después de que Edu no pudiese detener un tiro sin peligro aparente. El monopolio de los primeros 20 minutos acabarían reflejándose en el resultado.

La segunda mitad comenzó como la primera. Extrema intensidad por parte del Levante que esta vez se fraguó en un gran número inicial de faltas. Cinco faltas en seis minutos y con la presión de cometer el doble penalti al mínimo error. El Burela parecía que podría buscar la agresividad ofensiva para conseguir el doble penalti, pero el míster pareció no optar por esa táctica, hecho que el Levante aprovechó para controlar la posesión y dormir el ritmo del partido. Diego Ríos volvió a hacer gala de su exitosa organización táctica y los visitantes eran incapaces de lanzar a portería decentemente hasta con las rotaciones levantinistas en el parqué.

En los tramos finales del encuentro, la presencia del Burela arriba crecía, pero los síntomas de poder hacer gol seguían desvaneciéndose. Solo una doble parada del guardameta local a bocajarro supusieron susto. Al igual que las líneas comenzaban a desvariar, los espacios para Esteban, Rivillos y compañía eran cada vez más destacables, dando la sensación de que cuando quisieran el cuarto tanto local se materializaría. Pese a ello, un despeje erróneo de Fede le dejaba solo sin portero a Quintela para hacer a placer el 3-1 a falta de seis minutos. Juanma Marrube sacó entonces el portero-jugador para intentar obrar el milagro, a lo que el Levante se seguía defendiendo con el equipo de rotación. Con el partido ya casi finiquitado, Rafa Usín sacaba un latigazo desde fuera del área tras el saque en corto de una falta para poner el 4-1, fulminando así con las opciones de los blanquiazules. A falta de un minuto y con todo vendido, Pitero recortaba distancias en vano para si equipo.

El pitido final fue la viva representación de lo que fue el partido. Celebración y jolgorio para los líderes perfectos, y desolación para el conjunto de Lugo, que ve cómo cumple seis partidos sin conocer la victoria. Y es que, al fin y al cabo, este Levante sigue a un ritmo demoledor, sorprendiendo a todos y ofreciendo un juego espléndido. A este ritmo, nadie ni nada puede parar a este equipo.

Comentarios

volver arriba