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Primera | Jueves, 26 Septiembre 2013 10:49

Baba recupera la confianza y ya ve puerta

El gol contra el Valladolid debe ser el primero de muchos en Liga

En su tercer encuentro con la camiseta azulgrana, en el marco de la competición oficial, logró estrenar su currículum como anotador. Han bastado 148 minutos, repartidos entre los duelos ante la Real Sociedad, Almería y Valladolid para experimentar en primera persona la sensación del gol. Es evidente que la diana alcanzada cauteriza heridas después de una prolongada travesía por carreteras secundarias.
 
Baba y la Liga BBVA volvieron a estrechar sus imaginarios. La diana conseguida ante la portería defendida por Mariño ejerce de ligazón. No se trata de un hecho circunstancial para un futbolista que hace del espacio que rodea al gol el epicentro de su actividad y el centro neurálgico de la acción, cuando se calza las botas y salta al interior del terreno de juego. “Es muy importante el primer gol porque da confianza, hubiera sido mucho más importante si el equipo hubiese ganado. Marcar siempre da más confianza, necesito marcar más goles para tener más confianza y estar más contento”, relató ante los medios de comunicación en la sala de prensa de Buñol. Los acontecimientos se precipitaron en el minuto treinta y cinco del capítulo inicial del choque perteneciente a la sexta jornada. El atacante alcanzó un rechace en el interior del área vallisoletana para alojar el esférico en el fondo de las mallas.
 
Recupera la confianza
 
Baba salió como un cohete en dirección hacia la tribuna principal de Ciutat en busca de una mirada repleta de complicidad con su hermano. El tanto y todas las emociones que se dibujan contenían una ofrenda. “El gol se lo dediqué a mi hermano”. Después de una pertinaz sequía, Baba fantaseaba con el gol. Era una idea y un imagen que se repetía en el interior de su mente. “He pensado y soñado todos los días con marcar”. Y el gol sigue grabado en su retina. “Lo he visto varias veces por la televisión”. No se muestra partidario de fijarse grandes desafíos, pero es incuestionable que marcar potencia considerablemente su fe. El africano quiere corresponder desde el verde a la oportunidad brindada por la institución granota. “En mi cabeza no quiero pensar en un número de goles, solo pienso en dar el máximo”. Baba tuvo palabras de reconocimiento para sus compañeros. Los gestos recibidos no han pasado inadvertidos. “Los compañeros siempre me han apoyado, siempre he peleado mucho y me decían que llegaría un día para marcar ese gol y que siempre tenía que continuar peleando”.
 
 

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