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Primera | Domingo, 02 Abril 2017 21:37

Goleada agridulce (3-0)

Los jugadores del Valencia celebrando uno de los tres goles de la tarde Foto: José Antonio Sanz Los jugadores del Valencia celebrando uno de los tres goles de la tarde Foto: José Antonio Sanz

El Valencia supera al Deportivo por tres goles y aleja los fantasmas del descenso. El final del partido estuvo marcado por un feo enfrentamiento entre la grada y Cancelo por gestos provocativos del jugador hacia Mestalla tras la consecución de su gol.

Primera mitad de los valencianistas práctica y efectiva, los ché no sufrieron en exceso salvo acciones puntuales y aprovecharon el balón parado para asestar dos duros golpes al mentón visitante. Los locales entraron con buen pie al partido, Orellana y después Zaza tuvieron el gol pero sus disparos fueron demasiado inocentes. Los coruñeses no se habían acercado a las inmediaciones de Alves pero eso cambió de un plumazo cuando, un centro lateral, acabó en penalti por agarrón de Montoya, el agarrón parece que fue fuera del área pero el árbitro castigó al Valencia con una nueva pena máxima en contra de los ché, equipo al que más penaltis le han señalado en contra, no sólo de la temporada, sino de la historia. El brasileño llevaba tiempo sin detener un penalti y ya tocaba volver a hacer historia y lo logró atajando con una buena mano abajo el lanzamiento de Fayçal Fajr.

Poco después, y como si se tratara del mejor guión escrito, llegó el gol local tras un centro a balón parado de Parejo, un remate de Munir al larguero y un buen remate que cazó Garay para abrir el marcador. El Valencia se creció en el partido y pese a que el control del esférico era visitante, los valencianistas eran los que creaban más peligro, tras un buen disparo de Munir que acabó en córner, otro centro de Parejo, esta vez cerrado, acabó siendo desviado a su propia portería por Albentosa. Los de Voro, sin hacer un gran partido se ponían con ventaja de dos ante un Deportivo frustrado. Los coruñeses apretaron de lo lindo los últimos minutos pero la zaga blanquinegra estuvo segura atrás y sacó todos los balones comprometidos.

Mal inicio de la segunda parte de los valencianistas, los de Voro salieron con una marcha menos que el rival debido a la renta de dos goles de la primera mitad y se dejaron dominar por un Deportivo que sobó el control del balón. Los pupilos de Pepe Mel pusieron en apuros en varias ocasiones a Diego Alves pero el meta lo solventó con mucha seguridad. Los centros laterales de los deportivistas se sucedían y los locales buscaban una contra para matar el partido que no llegaba. El meta brasileño se fue erigiendo poco a poco como la figura del partido tras detener un mano a mano visitante, echándose encima de los pies del atacante y cubriendo todo el espacio posible.

El tiempo corría a favor de los locales pero Mestalla se ponía de los nervios tras cada acción ofensiva de los gallegos que monopolizaron el control del partido en el segundo tiempo. A falta de diez minutos para la conclusión, Gayà se retiró del terreno de juego por lesión, un calvario que lleva persiguiendo al de Pedreguer toda la temporada. Los últimos minutos fueron relativamente plácidos para los locales que incluso pudieron ampliar las diferencias con un disparo de Cancelo que despejó Lux y mandó fuera Garay en el rechace. En una de las últimas jugadas del partido ocurrió algo que refleja lo acontecido a lo largo de la temporada, Cancelo marcó un golazo, de lo poco bueno que ha hecho esta temporada, y su celebración se basó en mandar callar a la grada y en reiterados gestos provocativos hacia su propia afición, algo que no agradó al respetable que la tomó contra él a base de pitidos y cánticos pidiendo su marcha.

Los tres puntos se quedaron en casa y el equipo consiguió el resultado más amplio de la temporada pese a realizar una segunda mitad muy pobre. Los de Voro se alejan todavía más del descenso a expensas de lo que haga esta noche el Granada, algo que, prácticamente, sella la salvación para los ché.

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