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Segunda A | Domingo, 10 Febrero 2008 08:02

El Castellón enlaza la quinta consecutiva (3-1)

Los albinegros vencieron al Nástic con contundencia

El CD Castellón ha vencido al Nástic por un contundente 3-1 y ya roza las posiciones de ascenso tras conseguir la quinta victoria consecutiva desde la llegada de Pepe Murcia. El conjunto albinegro, imprimiendo un nivel elevado en su juego, sigue trepando con el paso firme por la tabla. Del Nástic apenas si hubo noticias.
 

Redacción | NOSTRESPORT.COM Castalia vive jornadas de opulencia. Aritz hizo estallar en mil pedazos la banca en la noche de los tiempos de un partido que se marchó hasta el minuto noventa y dos de juego. En los primeros aldabonazos ajustició a la sociedad catalana con una diana que sirve de acta de confirmación de los graves problemas que padece el Nástic. 

Definitivamente, el cuadro tarraconense debe realizar una inmersión en sus objetivos trazados en el verano. No tiene más remedio a la vista de su semblante. Sobre el tupido feudo de la Avenida de Benicassim mostró una palidez preocupante. Anda desmejorado. Sus argumentos fueron irrisorios. Defendió sin pasión y con infinidad de grietas, y no existe reflajo más claro que los goles, se mostró opaco en la creación y desmemoriado en las inmediaciones de Carlos Sánchez aunque esa carencia empieza a ser crónica para los equipos que se enfrentan a la dupla que integran Dealbert y Mora. La retaguardia ahora mismo genera una psicosis adicional sobre sus adversarios.

El primer triunfo, desde un prisma psicológico, está conquistado. El Nástic se mantuvo a duras penas sobre Jandro. No es un gran bagaje para un colectivo trufado de exquisitos nombres. Con todo el mediapunta pudo igualar la contienda con una acción eléctrica que expulsó el poste. Aritz capitaneó la insurrección albinegra. El gol ofreció mayores lecturas que la estrictamente resultadista. El tanto de Aritz allanó el camino para unos y convirtió el tránsito en un vía crucis repletó de espinas para los otros. Los posicionamientos estaban definidos desde la claridad del choque.

Es evidente que la confianza que generó el gol sobre el bloque albinegro fue proporcional a la conmoción y a la alteración psíquica del Nástic. Es un hecho típico en este tipo de encuentros entre contrincantes dispares. El planteamiento de César Ferrando se rompió. Y el puzzle nunca se volvió a armar. El Nástic, resquebrajado, parecía condenado a quemarse en el fuego eterno de un infierno marcado por el ímpetu que mostró su oponente. Máxime tras la expulsión de Moisés. Parecía materializarse el crack de 1929 por sus efectos. Ni el gol de Calle le permitió soñar con la recuperación. Pepe Murcia ha confeccionado un ecosistema perfectamente regulado.

La presión despiadada es un aspecto consustancial a la filosofía del técnico. Es la base; el catón de Murcia. Mario Rosas ejerce de finísimo metrónomo desde la línea medular. Mario superó a Arpón y a Jandro cuantas veces se propuso. Este futbolista sabe latín. Su fútbol empieza a tener el don de la universalidad. Aritz López Garai se complementa con el menudo futbolista y se convierte en su alter ego. El equipo es simétrico en sus movimientos por las latitudes. Arana y el renacido Txiki presentan dos perfiles distintos con un desenlace similar y conectan con Oberman.

El C.D. Castellón ha ganado consistencia y reputación por los costados. Quizás sea más punzante por el carril diestro aunque encuentra la fórmula para ingresar por la banda zurda. El retorno de Arana es un hecho confirmado. En un partido repleto de connotaciones en el plano personal mostró lo más caudaloso de su repertorio. Fiel exponente de la escuela sevillana, estuvo corrosivo en el uno contra uno, explosivo y endiablado con el balón cosido al pie y clarividente en las asistencias. El suyo fue un ejercicio de verticalidad en toda regla.

Arana participó en la gestación de los goles de Aritz y el primero de José Tabares. En ambos, aunque por cauces diferenciados, confirmó su talento y la calidad de sus argumentos. No es un jugador de una única propuesta. Maneja alternativas y las sabe plasmar. Además no se nubla en los espacios sacros en los que finalmente se solucionan las confrontaciones.

En ese punto se diferencia un jugador notable de otro sobresaliente. Tabares puede confirmar este postulado. El ariete volvió a reconfortar su espíritu en Castalia y ante los más íntimos. Fue el segundo capítulo de un acto de renovación que se gestó en Balaídos. El fruto de su esfuerzo generoso y desprendido se recompensó con la consecución de los dos goles. Tabares picó de cabeza un magnífico servicio de Arana, marcando con claridad cada uno de los tempos como hacen los grandes rastreadores del gol. Después solucionó un lío imperdonable entre la defensa y el portero tras la aparición de Oberman.

LOS DATOS DEL PARTIDO
Castellón (3): Carlos Sánchez; Pedro Hernández, Mora, Dealbert, Baigorri; Arana (Dani Pendín m.84), López Garai, Mario Rosas (Perico m.88), Txiki; Oberman, Tabares (Reggi m.80).
Gimnástic (1): Roberto; Oscar Rubio, David García, Dani Tortolero, Fede (Miku, m.69); Campano, Oscar Arpón (Adrián, m. 59), David Sánchez, Antonio López (Calle m.46); Jandro, Moisés.
Goles:
1-0. M. 6. López Garai
2-0. M.55. Tabares
2-1. M. 59. Calle
3-1. M. 74. Tabares.
Árbitro: Gardeazábal Gómez. Colegio vasco. Amonestó a los locales Pedro Hernández, Tabares y López Garai y a los visitantes Antonio López y David Sánchez. Expulsó al visitante Moisés con roja directa (m. 29).
Estadio: Municipal de Castalia
 

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