Menu

Atletismo | Sábado, 26 Enero 2019 19:16

Andres Vera: memorias en blanco y negro del cross de Castellón 

Andrés Vera, el presidente de la RFEA Raúl Chapado, Pablo Torrijos, el presidente de la Diputación Javier Moliner y el Diputado de Deportes Luís Martínez en FITUR Andrés Vera, el presidente de la RFEA Raúl Chapado, Pablo Torrijos, el presidente de la Diputación Javier Moliner y el Diputado de Deportes Luís Martínez en FITUR

Uno de los mitos del atletismo de la tierra, que fue finalista olímpico, explica lo que significó esta prueba para él. “Había que estar sí o sí”. 

 

 

Un mito del atletismo de la tierra como Andres Vera, que fue séptimo en los 1.500 de los JJOO de Los Ángeles, recuerda el cross de Castellón. “Significa volver a mis comienzos antes de irme a entrenar a Madrid”, explica hoy, a las puertas de la 40ª edición de una prueba que en los ochenta Luis Adsuara llegó a ganar cinco veces consecutivas (1982-86). “Yo no era un especialista en campo a través”, insiste hoy Andrés Vera, “pero había que estar ahí porque era el principal foco a comienzo de temporada, la carrera a la que entonces venían todos los atletas de la Comunidad Valenciana. A lo mejor, no existía el boom que existe ahora, pero entonces ya notabas una sensación especial en el ambiente, una cosa distinta que se ha acrecentado con los años”. 

Andrés Vera se acuerda de los pioneros que pusieron en marcha esta carrera en 1980, “sin los que sería imposible explicar nada. Era gente que en aquellos años trabajaba de forma desinteresada. Dedicaba hasta su propio dinero a pagar el viaje, el hotel de atletas, la vida en general. A cambio, tenían la compensación del trabajo bien hecho que también es muy importante”. Quizá por ello la prueba creció hasta el punto de ver ganar a medallistas olímpicos como William Mutwol, bronce en los 3.000 obstáculos en Barcelona 92. “El cross es otra cosa porque es una distancia que no es tan fácil de controlar: las curvas, las cuestas, el piso…. Tienes que guardar las energías, máxime en los años en los que llueve y el piso se convierte en un barrizal con la calle central totalmente embarrada. Yo recuerdo que un año perdí la zapatilla en el barro”. 

 

“Tuve que parar, agacharme y ponerme a buscarla”, recuerda, a los 58 años, Andrés Verá, que estará este domingo en el Pinar del Grau, donde una vez el speaker le entregó el micrófono para que entrevistase en inglés a un atleta africano que acababa de ganar el cross. “Porque en teoría yo tenía un buen nivel de inglés pero aun así fui incapaz de en tenderle. Tuve que improvisar, intuir lo que dijo y así lo solucioné”, memoriza Andrés Vera, que hoy estará en el Pinar del Grao, como dice él, “un entorno ídilico. El sitio perfecto para realizar un cross y para familiarizarse con este tipo de pruebas en las que aprendes cosas que no te enseña la carretera

Comentarios

volver arriba