Menu

Editorial |

El fútbol llora a Alfredo Di Stefano

"La Saeta Rubia" Don Alfredo Di Stefano, ídolo máximo del fútbol español, figura eterna del Real Madrid y ex entrenador del Valencia, falleció a los 88 años en la clínica Gregorio Marañón de la capital española a la que ingresó el sábado cuando sufrió el sábado una parada cardiorrespiratoria.  

 Una pérdida fundamental para el futbol pensando en que se trata de uno de sus mayores exponentes. Muchos lo enaltecen por encima de Maradona y de Pelé y hasta Cruyff aseguró que quería ser como él. 

Llegó al Real Madrid en medio de un conflicto cuando el FC Barcelona y el club madrileño se disputaron al astro de manera legal. Pero terminó jugando en la casa blanca donde llevó al equipo de la capital a la gloria eterna. De las 10 actuales Copa de Campeones de Europa, El Madrid alcanzó cinco. La mitad., integrando uno de los mejores equipos de la historia junto con Puskas, Kopa y Santamaría en el Real Madrid. 

De gran temperamento, era un jugador de tremendo recorrido y de ida y vuelta, que pedía el balón en las manos del portero y era capaz de finalizar la jugada de la manera más bella con la 9 en su espalda, aunque no era estrictamente un ariete. Jugó en Huracán y River de Argentina, en Millonarios de Colombia y se retiró en el Espanyol de Barcelona tras un cómico comentario de su hija: "Calvo y con pantalones cortos no quedas bien", bromeó cuando se retiró a los 40 años.    

Di Stefano fue importante para el fútbol valenciano. Su primer club como entrenador fue el Elche CF durante 15 partidos en la 67/68 antes de dirigir al Boca Juniors argentino, pasando por el Castellón en la 76/77 también además de sus tres ciclos distintos en el Valencia donde marcó una impronta.

Di Stefano impuso un estilo desde el banquillo,  siendo uno de los pocos en salir campeón con River y Boca y comandando uno de los mejores equipos de la historia: el Real Madrid de la "Quinta del Buitre". También como entrenador valencianista en tres inolvidables etapas; desde la temporada 1970-1971 hasta la 1973-1974, periodo donde conquistó la ‘Liga de los transistores’ el 18 de abril de 1971; el curso 1979-80, en el que se ganó la Recopa de Europa ante el Arsenal tras una apasionante final, y las campañas 1986-87 y 1987-88, logrando el ascenso a Primera División en la primera de esas dos temporadas. Se recordará por siempre su frase: "Ningún jugador es tan bueno como todos juntos".   

Comentarios

volver arriba