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Opinión | Jueves, 26 Mayo 2016 09:18

Habrá que confiar, ¿no?

Foto: LFP. Foto: LFP.

El valencianismo desilusionado se ve resignado a confiar en el nuevo capitán de este barco, al que todavía le falta una renovación de plantilla que puede hacer que el navío llegue a buen puerto, o, por el contrario, naufrague una temporada más. 

Tras la renovación de Pako Ayestarán, tanto Suso como Peter Lim han perdido confianza respecto a la afición de cara al nuevo proyecto para la campaña venidera. No es culpa del nuevo técnico, sino más bien, es que los valencianistas se sienten un tanto desilusionados tras los nombres que habían sonado para el banquillo 'ché. Pellegrini, Sampaoli, Vilas-Boas, Quique Sánchez Flores,... una cantidad de nombres de entidad que se veían con buenos ojos para liderar al nuevo equipo, pero aún así, finalmente se han decidido por lo fácil. 

No es momento para lapidar a Ayestarán, aunque debe entender que un entrenador inexperto del cual apenas se sabe cuál es su estilo de juego no entusiasma a la hinchada. Un voto de confianza se le debe dar al nuevo técnico, aunque, sintiéndolo mucho, me temo que a la mínima que se encajen malos resultados la afición no tendrá paciencia con él, ni con los que lo han puesto ahí. ¿Se han decantado por Pako por qué es la opción más barata y más cómoda? La verdad es que puede que el entrenador vasco no pida grandes nombres de futbolistas a la dirección deportiva, y eso facilite las entradas y salidas del club; pero se supone que con Lim al frente el tema económico no debería de ser un condicionante para formar equipo. 

Muchas son las dudas que planean sobre la figura del nuevo técnico que poco ha podido demostrar en los ocho partidos que ha estado al frente del Valencia CF. Con un balance de 4 derrotas, 3 victorias y un empate, es decir 10 de 24 puntos posibles, Pako ha convencido a la cúpula del club. Un estilo de juego por definir y partidos muy irregulares es lo que nos ha podido enseñar el nuevo entrenador. Lo que se supone es que podremos ver un equipo bien armado físicamente ya que su especialidad siempre ha sido la preparación física, el resto es una incógnita. 

Dependiendo del estilo de juego que quiera imponer sobre el verde de Mestalla, Ayestarán necesitará un estilo de jugadores o otros, por lo que de momento no queda más que dejarles trabajar y esperar a ver cuál es el equipo que se confecciona y como van siendo los resultados en la próxima campaña. Pocos confíamos en este técnico, aunque antes de matarle y enterrarle no nos queda otra que tener paciencia y observar si el Valencia vuelve al sitio que se merece o toca ver otra temporada llena de fracasos y desilusiones. Es el momento para que Ayestarán convierta la desconfianza en vítores y ilusión. Calma y a confiar. 

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