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Opinión | Miércoles, 25 Abril 2018 00:00

Tengamos paciencia

Tengamos paciencia

Esta liga será recordada por los valencianistas como la del resurgimiento, la vuelta a la élite tras dos años vagando por el inframundo. Sentir el himno de la Champions League en Mestalla es un premio merecido a la constancia y al trabajo de toda la plantilla del Valencia CF. Marcelino tiene un gran protagonismo en este año, al igual que lo tendrá la temporada que viene.

Pero no nos vengamos arriba, la posibilidad de alcanzar a corto/medio plazo a Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid o si me apuras el Sevilla FC es irreal, no es objetiva y está fuera de toda lógica. El "milagro" se ha hecho este año y quedan otros muchos más de competición para equipararse deportiva y económicamente a alguno de los equipos antes mencionados.

El factor de crecimiento de un club está, evidentemente, en los resultados. Si la pelota entra se accede a un status superior en el que podrás comprar un futbolista de talla mundial. Sino, no. Esta temporada, el Valencia ha tenido dos a coste cero, Kondogbia y Guedes. El rendimiento de estos dos junto al resto del equipo ha elevado el nivel exponencialmente. Pero no me quiero parar aquí.

Quiero llegar al punto en el que el Valencia ha aprovechado los bajones puntuales del Sevilla y Villarreal para asegurarse la plaza de Liga de Campeones. Por una vez en bastantes años, los de Nervión están cuajando una temporada discreta en liga y pueden quedar fuera de Europa con un presupuesto que supera los 210 millones de euros (el más alto de su historia). Es decir, la inversión en jugadores para disputar tres competiciones al máximo nivel esta temporada ha sido deficiente.

En el mundo del fútbol todo es posible y esto mismo puede pasar. Si la campaña del centenario no se llega al objetivo Champions ¿se exigirá la dimisión de Marcelino, la de Mateu o la de los dos?. Me temo que sí. Olvidamos pronto de dónde venimos por la excesiva exigencia autoimpuesta por los éxitos más recientes. Si se pierde el rumbo en las primeras dificultades de un proyecto tan ilusionante como es el Valencia de los próximos años, se volverá a la tendencia autodestructiva de antaño. Que se lo pregunten a Quique Sánchez Flores, Unai Emery…

Los Mateu, Marcelino, Murthy y Longoria están trabajando para ir asentando los primeros cimientos de un proyecto grande, competitivo e ilusionante. Es un proceso que requiere tiempo, éxito y sin duda, pasará por dificultades. Tiempo y paciencia.

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