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Opinión | Miércoles, 31 Julio 2019 19:28

Crisis inexplicable

Crisis inexplicable Foto: La Liga

Después de dos días de reuniones intensas, Mateu Alemany confirmó ayer lo que todo el mundo ya intuía, y es que el Valencia CF se encuentra en una crisis institucional que nadie esperaba después de la clasificación a la Champions League y posterior título copero once años después. El máximo accionista del club, Peter Lim, junto a su socio Jorge Mendes, quieren volver a tener el protagonismo y el poder que ya tuvieron (para mal) en las dos temporadas en las que el club de Mestalla estuvo más pendiente de un posible descenso que de un asentamiento en Europa, que es lo que siempre exige un club de la entidad del Valencia CF.

Se trata de una crisis inexplicable, puesto que el trabajo de Mateu Alemany, Pablo Longoria y Marcelino García Toral había llevado al club a una estabilidad en el ámbito deportivo y económico que no conocía desde que Peter Lim, en tiempos de tranquilidad, ya decidió desprenderse de Amadeo Salvo, Rufete y Ayala. Es decir, ya es la segunda vez que el magnate singapurés estalla una bomba en plena pretemporada y con el club tratando de construir un proyecto estable y competitivo. 

¿Hasta que punto le interesa a Peter Lim enrolar de nuevo a Jorge Mendes al proyecto del club? A corto plazo, puede ser que obtenga beneficios vendiendo o forzando la salida de futbolistas como Rodrigo, pero, a largo plazo, y por la anterior experiencia con el representante portugués, no conseguiría la estabilidad deportiva, lo cual devaluaría el valor de la plantilla, el estatus y el prestigio del club (también para posibles fichajes, que verían en el Valencia CF un proyecto inestable) y no obtendría los beneficios económicos que sí tendría si sigue dejando trabajar a Mateu Alemany y Marcelino, que han construido una plantilla unida, comprometida, y que se ha clasificado dos veces seguidas para la Champions League, algo que no se veía desde tiempos de Unai Emery, sin olvidar la Copa del Rey ganada al FC Barcelona en Sevilla el pasado 25 de mayo. 

En definitiva, se entiende que Peter Lim quiera tener también voz a la hora de fichar (no olvidemos que es el dueño del club), pero, ¿por qué tocar las piezas de un proyecto que funciona a la perfección? Siempre es complicado que exista un consenso total a la hora de fichar a un futbolista, es algo que sucede de manera cotidiana en el fútbol, pero Peter Lim debe dejar trabajar y simplemente tratar de ayudar todo lo posible a aquellos que han salvado a un club que, año tras año, estaba acabando la temporada con gran parte de la afición descontenta y con un proyecto deportivo cada vez más defenestrado y sin aspiraciones a nada, donde, recordemos, su dueño está a miles de kilómetros, y no puede tener el poder de desmantelar, sin consenso de toda la directiva, a una plantilla que comienza a hacer soñar a una afición con que su equipo puede volver a codearse de tú a tú con los mejores clubes de Europa, siempre y cuando quiera lo mejor para el Valencia CF. 

 

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