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Reportajes | Viernes, 27 Diciembre 2013 10:51

Una buena delantera

Foto: Raúl Igual Zapata. Foto: Raúl Igual Zapata.

Todos los años, históricamente, en pretemporada, los aficionados hacían un juicio sumarísimo al delantero fichado ese verano, casi siempre solía ser de allende nuestras fronteras, y si marraba ocasiones, se suspiraba y se movía la cabeza, y si era un arma letal cara a puerta, se lanzaban las campanas al vuelo.

Hay casos raros, como el de Kempes o el Piojo, que no empezaron especialmente acertados y luego fueron ídolos, pero toda teoría tiene su excepción y los jugadores no son infalibles.

“Este año, tenemos 9”

Después de la extraordinaria actuación de Jonas contra Osasuna, con su gran hat-trick, retorna la impresión que siempre se tuvo sobre los atacantes del Valencia en toda España: Siempre tuvo grandes delanteros. Como consecuencia del inicio liguero con el fichaje del luso Hélder Postiga y las opiniones de Djukic sobre los delanteros del Valencia se empezaron a cuestionar temas: si hay que fichar en diciembre; fichar en pretemporada (sobre la necesidad o no de fichar tras la marcha traumática de Soldado), al quedar sólo como posibles nueves Paco Alcácer y Jonas… se impone un análisis diacrónico de los nombres que brillaron en la vanguardia del Valencia en su Historia gloriosa. Y es que a finales de los años 70 y principios de los 80 había una gracia o piropo que se usaba en un contexto informal, de guasa, de humor grueso y exagerado, en la parte de Andalucía y Extremadura sobre todo, que decía de una persona de buen ver de género femenino, por motivos obvios y por atributos que resaltaban su figura: “Tiene más delantera que el Valencia”, y es que no en vano en poco tiempo coincidieron una pléyade de atacantes sudamericanos, mayoritariamente, con Lobo Diarte, Oscar Rubén Valdez, El Matador Kempes… en la vanguardia ché, con lo que eran el terror de las defensas contrarias y goleadores natos a la antigua usanza. También surgió el “No diga gol, diga Kempes”. No en vano ahí está el Mundial que se marcó el argentino en su país en 1978 en Argentina, la trayectoria del Lobo Diarte en el Zaragoza, Betis... que dio lugar remotamente a la creación de la canción que abre un muy conocido programa nocturno radiofónico deportivo; y de Valdez, ahí están sus tantos con la elástica blanca que lo acreditan en la memoria colectiva blanquinegra.

Morientes-Kluivert-Villa-Soldado

En la última década el Valencia ha tenido auténticos killers en la punta de ataque (tradición histórica del Valencia que arranca con el holandés Wilkes, que también pasó por el Levante, y que deslumbró a los aficionados en un partido contra el Torino y se le fichó inmediatamente para los blanquinegros procedente del Scudetto); y casualmente no en la época de los títulos 2002-2004, donde el perfil de delantero era más trabajador y en pro del equipo, caso de Carew, Mista o incluso Sánchez, que es el perfil que gustaba a Rafa Benítez. En la época inmediatamente anterior destacaron el Piojo López, Vlaovic y la Cobra Ilie, auténticos mitos valencianistas y un poco antes Mijatovic, Salenko (5 goles en el Mundial 1994 con Rusia en un solo partido contra Camerún), Penev, Pizzi… junto con otros de perfil distinto y desigual como Gálvez, el colombiano Aristizábal (denominado por los aficionados valencianos como el escorpión, el alacrán, el cangrejo… dependiendo cómo se le diera la tarde), pasando por cracks como Romario, el malogrado panameño Rommel Fernández, un poco antes el argelino Madjer (que jugó poco, pero el segundo gol de los portugueses del Oporto en la final de la Copa de Europa de 1987 contra el Bayern, de tacón, firmado por el africano, lo sitúan como mito del fútbol mundial)…

Pichichis: Kempes, Mundo, Waldo, Alós

Los pioneros en los puestos de cracks en la Historia ché, aunque no cumplen ni de lejos el perfil del tema tratado de ariete, panzer del área o delantero ‘revientamallas’ como conocemos hoy, son Montes, Cubells, Puchades, Claramunt, Albelda, Baraja, Ayala, Arias, Bonhof, Arnesen, Solsona, Rep… y un largo etc, pero desde la época de la Delantera Eléctrica, con el vasco Mundo a la cabeza: Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza; Igoa, luego el brasileño Waldo, su hermano Vanderley fue estrella en el Levante, Guillot… ha gustado especialmente el nueve en Mestalla. Incluso jugadores que salían de manera esporádica, pero marcaban goles importantes, se hacían con un hueco en el corazón de la afición. Caso conocido es el de Cuxart, que en un mes de diciembre entró en racha goleadora y la gente, mimetizando un anuncio de turrones le cantaba: “En estas Navidades turrón de chocolate, en estas Navidades turrón de Cuxart”.

Los máximos goleadores del Valencia en Liga: Mundo en 1942 y en 1944, Alós empatado con Badenes y Di Stéfano en los 50 y Mario Kempes en 1977 y 1978 acercándose a la treintena de goles.

No todos han tenido un éxito atronador y han encontrado el éxito apabullante, pero han quedado en la memoria colectiva de los aficionados como el brasilero Toni ‘Lambada’, que hacía el bailecito después de marcar, Leandro también brasileño, que después de marcar hacía el gesto perruno de ‘marcar’ el territorio, recientemente Aduriz, el paraguayo Valdez, Corradi, al que las tracas de las Fallas asustaban a su gato, el ‘Tornado’ uruguayo Diego Alonso, Salva Ballesta…

En resumen, Jonas ha recobrado la tradición con su primer hat-trick, del delantero rematador en Mestalla, y aunque discutido por una parte de la afición, mientras Postiga coge las dimensiones del marco, como hizo y muy bien contra el Barcelona, el killer es el brasileño. Y que siga la racha.

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