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Reportajes | Viernes, 04 Diciembre 2020 10:12

El arbitraje femenino, un futuro muy presente

Autor: Guillermo González Autor: Guillermo González

El arbitraje femenino ha crecido en los últimos años, y eso se ha visto no solo en el aumento del número de árbitras, sino también en su presencia en las categorías más altas del fútbol valenciano y español. Uno de los ejemplos de lucha y constancia es el de Noelia Badía González, árbitra que ha alcanzado la élite del fútbol femenino, aunque aun le quedan muchos sueños por cumplir

La luz del sol empezaba a atenuarse, cada vez más pronto se hace de noche en tierras valencianas. Es normal que un 29 de noviembre a las cinco y media sean necesarios los focos del estadio El Cano de Llíria para alumbrar el partido, en esta ocasión, entre el Llíria UD y el conjunto CF Cracks de San Antonio de Benagéber, enmarcado dentro del grupo 4 de la 1ª Regional valenciana.

Puntuales cual reloj, los jugadores saltaban al campo liderados por la colegiada valenciana, Noelia Badía González, que se disponía a arbitrar un nuevo encuentro que pasaría a engrosar la larga lista de partidos en los que ella ha actuado como árbitra desde hace ya 4 temporadas. El partido se desarrolló de forma tranquila, a penas un par de apercibidos y dos goles para el conjunto local. Una actuación arbitral en la que el poco público que pudo acceder al estadio no tuvo queja alguna, resultado justo, y a penas se habló de la árbitra. Al fin y al cabo, ese es su trabajo, vigilar que se cumplan las reglas del juego e impartir justicia en los 90x45 metros del verde de cada campo. Una labor que parece sencilla, pero que es muy compleja. Lleva detrás años de esfuerzo, estudio y dedicación a un deporte centenario.

Un ascenso trabajado

No todo el mundo puede ser futbolista, por ello, hay personas que a pesar de no tener las aptitudes quieren estar ligadas al deporte rey. Una de las formas de vivir desde el terreno de juego el partido es gracias a la figura de la árbitra o arbitro, una labor muy maltratada por los aficionados a lo largo y ancho de los estadios. Pese a ello, Badía González, tenía claro que “si no se me daba bien jugar y me gustaba el fútbol, por qué no probar con el arbitraje”. Un mundo que le descubrió un amigo a los 17 años y que para ella ahora “es un vicio”.

Ese es el inicio de una carrera que la ha llevado a arbitrar en tan solo cuatro temporadas desde prebenjamines en sus primeros partidos, a hoy en día ser árbitra principal en Primera Regional masculina y Segunda División femenina (Reto Iberdrola). Asimismo, recientemente, ha entrado como cuarta árbitra en la Primera División Femenina (Liga Iberdrola). Este ascenso a la élite lo describe como “el colofón a todo el esfuerzo que has hecho”.


“Si no se me daba bien jugar y me gustaba el fútbol, por qué no probar con el arbitraje”

Noelia Badía González


Pero para llegar ahí, uno de los estamentos fundamentales en la captación y formación de árbitras y árbitros es la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana (FFCV). Nuria Gavilán, responsable de arbitraje femenino afirma que “Nuestra labor es animarlas, apoyarlas, que cada vez les guste más, que estén mejor preparadas a nivel técnico y a nivel físico”. Esto ha sido algo decisivo en el aumento del número de árbitras. Reflejado de forma clara en el último informe presentado por la FFCV el pasado mes de mayo, en el que se felicitaban por alcanzar el número redondo de 100 árbitras. Así y todo, aun están muy lejos de la cifra que presentan sus homólogos masculinos, con 1.683.

Por su parte, la periodista deportiva Laura Alapont, que lleva muchos años cubriendo la actualidad del fútbol femenino, percibe que “hemos pasado de 0 a 100”. En lo que respecta a profesionalidad e importancia mediática que el fútbol femenino español ha desarrollado en los últimos años, porque “cada vez son más los medios que se suman a cubrir diariamente el fútbol femenino, hay más datos, más gente que va a los campos, incluso hemos visto casos de gente pagando por una entrada para ver fútbol femenino, algo impensable cuando yo empecé”.

Cambios constantes

Este ascenso está ligado sin duda alguna al protagonismo que la mujer ha ganado en el balompié, lo cual se ha visto reflejado en una estructura cada vez más profesional tanto en el arbitraje como en el fútbol femenino en general, aunque si que es verdad que todavía queda mucho camino por recorrer. No es hasta la temporada pasada, según señalaba Alapont, “cuando se aprueba el primer convenio femenino de la historia para conseguir las condiciones mínimas de trabajo”. Por lo que remarca la periodista que “aun quedan pasos muy grandes para que podamos llamar al fútbol femenino profesional en España”.


“Aun quedan pasos muy grandes para que podamos llamar al fútbol femenino profesional en España”

Laura Alapont


En el mundo de arbitraje femenino, al igual que en el de las futbolistas, sus condiciones no son mucho mejores, ya que tampoco se puede vivir al 100% de ello, por lo que, en el caso de la colegida Badía González, se ve obligada a compaginar los partidos con un empleo como almacenera de productos de limpieza entre semana. Porque ella siempre ha sido consciente de que “siempre he buscado un trabajo que pudiera compaginar con el arbitraje porque le he querido dar prioridad, porque pienso que el arbitraje femenino en especial está en un momento clave para dar el boom, es ahora o nunca”.


"Pienso que el arbitraje femenino en especial está en un momento clave para dar el boom, es ahora o nunca”

Noelia Badía González


Dentro de la vorágine de cambios vivida en el fútbol en los últimos tiempos. Uno de los más destacados es el de la eliminación de los árbitros del fútbol femenino. Esto ha favorecido sin duda alguna el crecimiento del arbitraje femenino. Como defiende Gavilán, la responsable de la FFCV, “al haber discriminación positiva está siendo más ventajoso ascender en la liga femenina”. 

Sueños por cumplir

El techo del arbitraje femenino aun no se ha alcanzado, las metas son alta y ambiciosas. Guadalupe Porras ha sido la pionera española en el fútbol masculino de alto nivel en La Liga Santander y en la UEFA Europa League. Sin duda, el inicio de lo que está por venir en el mundo del arbitraje. Los referentes son fundamentales, y Noelia Badía los reconoce sin a penas pensarlos. En cuanto a masculino “Mateu Lahoz es un referente para todos los árbitros valencianos, y yo creo que fuera de Valencia también”. En el femenino, “mis compañeras”. Sobre todo, valora la labor de las que van por delante de ella, como es el caso de Rita Cabañero o María Romero. “El resto de las árbitras pensamos que nosotras también queremos llegar y dar la imagen que están dando, porque es muy buena”.

Esto impulsa a la colegiada valenciana a marcarse metas importantes, “quiero estar de central en Primera División Femenina, que es un objetivo más a corto plazo”. En categorías masculinas su objetivo mínimo es “Tercera División como central, luego ya lo que venga de más estaría genial”. No se impone presión, pero sabe que con paciencia y con trabajo puede alcanzar sus metas. Igualmente, cuenta con el apoyo de sus familiares y amigos, “me ven en la UEFA, súper lejos”. Su pareja también está dentro del mundo del fútbol, es entrenador, y eso le ayuda a estar “compenetrados al 100%”. Desde luego “eso ayuda a la hora de querer subir peldaños”.

El arbitraje de cada día

Cada fin de semana, miles de árbitros de la FFCV ejercen una labor crucial en los partidos que se juegan a lo largo y ancho de la Comunidad Valenciana. Sin ellos, básicamente no habría partidos. Pese a ello, el público, sobre todo antes de la pandemia de COVID-19 hacía que se vivieran episodios desagradables entre ellos y los colegiados. Noelia Badía no ha vivido ningún enfrentamiento con le público, pero “dentro del campo, pues sí, algún personaje te encuentras que te suelta alguna cosa, pero nada, momentáneo, incluso del mismo equipo se lo reprochan”. Eso demuestra que la sociedad ha cambiado a todos los niveles, como añade la árbitra, “la gente empieza a pensar y valorar que también somos personas, que disfrutamos del fútbol al igual que ellos y que también nos equivocamos, que no somos máquinas, como los jugadores fallan pases y goles, nosotros también tenemos fallos”.

Alapont incide en que “el arbitraje es una profesión muy dañada por el público, al final vemos que todas las jornadas hay polémica”. Porque donde hay dos equipos, uno se va a beneficiar y otro se va a ver perjudicado, y eso “genera odio”. Sin embargo, hay un aspecto positivo en el femenino, que en el masculino no se ve tanto, y es que en el masculino “hay arbitrajes tendentes a favorecer a los grandes, y creo que en el femenino ese factor todavía no existe”. 

El futuro del arbitraje femenino

Si hay algo en lo que todas están de acuerdo, es que el ascenso del arbitraje femenino solo acaba de despegar. Por lo que aun faltan muchas árbitras por sumarse, por lo que Badía González reseña que “animaría a que vinieran más chicas”, poco a poco tienen que ir surgiendo caras nuevas. A su vez, la responsable del arbitraje femenino de la Federación, Nuria Gavilán, sigue este mismo predicamento. “Animo a todas las mujeres que les guste el fútbol y quiera meterse en este maravilloso mundo, que lo prueben que les gustará”.


“Animo a todas las mujeres que les guste el fútbol y quiera meterse en este maravilloso mundo, que lo prueben que les gustará”

Nuria Gavilán


En este sentido, la FFCV está haciendo todo lo posible para incentivar el arbitraje femenino con cursos y charlas de formación, que a pesar del coronavirus se están llevando a cabo de forma telemática. Este es el camino según Gavilán, porque “ya son cuatro árbitras valencianas en la Liga Iberdrola y otras tantas en Reto, Primera Nacional Valenta y en categorías inferiores”, algo que es motivo de orgullo. Además, hay que tener en cuenta que el crecimiento del arbitraje femenino va intrínseco al del fútbol, “si se mejoran las condiciones, si llegamos a ser una liga que genere expectación, que tenga unos medios propios y que poco a poco vaya creciendo, exponencialmente también va a crecer en igual medida el arbitraje”, añadió Laura Alapont.

Mirada atrás

Después de 4 temporadas arbitrando, la colegida valenciana echa la mirada atrás y pierde la cuenta de los partidos, aunque recuerda con especial cariño los debuts en cada categoría y, como no, los partidazos que ha dirigido a lo largo de esto años. Pero para Noelia Badía, la esencia del fútbol y del arbitraje está “en la gente de la grada que aprieta y en los chavales que van a jugar y a disfrutar”. Aunque lo resume en una anécdota que le sucedió cuando arbitraba prebenjamines. “Me quedo con un niño que iba perdiendo 10-0 y me preguntó ¿cuánto queda? Y le dije, un minuto. Me respondió que aun no pitara, que él quería jugar un poco más”. Porque, a fin de cuentas, el fútbol y el arbitraje son eso, pasión por el balón.

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