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ACB | Domingo, 04 Abril 2021 18:56

Derrota contundente y a pensar en Euroliga

Guillem Vives Guillem Vives Foto: ACB

Derrota (89-102) ante el Joventut de Badalona en un partido de trámite, en el que en todo momento se vio a un Valencia Basket con prioridades europeas. Hasta siete jugadores visitantes sobrepasaron los 10 puntos.

Inicio un tanto descafeinado por parte de ambos equipos, que se dieron tiempo para tantearse y coger sensaciones. Las buenas sensaciones primeramente las tuvo Mike Tobey con dos triples consecutivos desde la parte central, marca de la casa, y Pau Ribas por parte del Joventut. El catalán tomó la batuta del equipo y anotó 9 de los primeros 14 puntos de su equipo. Los de Carles Durán no desperdiciaron los tiros liberados permitidos por los taronja, lanzando con buenos porcentajes y tomaron la delantera durante todo el cuarto, cerrándolo en 21-24.

Más desconexión en el arranque del segundo cuarto: esta vez Dimitrijevic fue el precursor del buen momento del Joventut que les ponía a siete puntos de ventaja. En un partido que sirve como, básicamente, trámite de cara a la última jornada de Euroliga en la que Valencia Basket se juega entrar en el Top8, surgieron dudas sobre las rotaciones ofrecidas por Ponsarnau. Teniendo en cuenta que los jugadores más importantes deben estar descansados para dicha cita, Kalinic jugo los nueve primeros minutos del partido ininterrumpidamente y, en el segundo cuarto, jugó minutos en la posición de ala-pívot, teniendo a jóvenes en desarrollo como Jaime Pradilla, que debe nutrirse a base de minutos. Los taronja consiguieron colocarse por delante en el marcador (39-38), pero les duró una posesión con el triple de Brodzianski. Pau Ribas seguía con lo que parecía una de sus mejores actuaciones de la temporada, creando ventajas y asistencias para sus compañeros. El Joventut amplió mínimamente su ventaja y ambos equipos se marcharon a los vestuarios con un 43-47 en el luminoso.

Durante la vuelta del descanso la situación no mejoró. En cuestión de dos minutos el Joventut se colocó con diez puntos de ventaja. Valencia Basket no parecía estar metido al 100% en el partido: se sucedían pérdidas, no había ideas claras en ataque y se permitían canastas fáciles. Para más inri, Nikola Kalinic fue amonestado con dos faltas personales casi seguidas y se marchó al banco con cuatro faltas. Por lo menos, descansaría. En un tercer cuarto protagonizado por el físico y la polémica arbitral, los taronja siguieron a remolque y cada vez más atrás en el marcador (62-71).

El parcial de 2-7 ya dejaba prácticamente muerto el partido para Valencia, que se veía 14 puntos por debajo de los catalanes y sin ninguna aparente intención de ir a por el partido. La sangría no paró y el choque finalizó con una contundente derrota taronja que no ayuda a la dinámica de cara al partido ante el Baskonia del jueves. 89-102. Hasta siete jugadores del Joventut anotaron, al menos, 10 puntos y la diferencia en las valoraciones globales de ambos equipos fue enorme (85-126).  Los taronja más destacados fueron Sam Van Rossom (13 puntos y 5 asistencias) y Nikola Kalinic (14 puntos y 4 asistencias).

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