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Sábado, 21 Noviembre 2020 00:03

Valencia Basket firma su mejor arranque en Euroliga de la manera más emocionante

Los taronja no bajaron los brazos y se llevaron el partido en un final de infarto Los taronja no bajaron los brazos y se llevaron el partido en un final de infarto Foto: Valencia Basket

Con la victoria por 82-80 ante el Maccabi Tel Aviv, los taronja registran seis victorias en nueve partidos en Euroliga. La canasta de Van Rossom en la última acción del partido, precedida por el triple de Derrick Williams, otorgaron la máxima epicidad a un desenlace histórico para el club.

El inicio del partido fue una especie de tráiler de cómo se acabaría desarrollando el encuentro: Prepelic siendo determinante durante todo el transcurso del mismo y Wilbekin tomaría el mismo papel para su equipo. Un encuentro muy dinámico en el que ambos equipos tuvieron altibajos, propinando y encajando parciales que no dibujaban un claro pretendiente a la victoria. Jaime Pradilla respondió a su titularidad con dos canastas con mucha personalidad y asumiendo su responsabilidad. Por su parte, Prepelic asume con más asiduidad su carga en ofensiva y eso se refleja en la iniciativa a la hora de anotar y repartir juego. Wilbekin, ponía, sobre la bocina, el 19-17 en el marcador.

La fórmula del doble base, con Van Rossom y Hermannsson salió a la luz en el segundo cuarto. Mike Tobey volvió a mostrar su mejor versión, desde que le rodean las dudas sobre su rendimiento y lo que se espera de él desde su renovación. Mientras que en el equipo dirigido por Ponsarnau cada jugador tenía su momento de protagonismo -exceptuando la omnipresencia de Prepelic-, Wilbekin hacía lo posible por mantener en la lucha a su equipo, tanto en ataque como en defensa, muy activo en líneas de pase, provocando varias pérdidas de los taronja.

A la vuelta del descanso, las cuatro faltas de Vives pusieron en jaque la rotación exterior valenciana, sobre todo en defensa. En este periodo el ataque taronja se atascó, sumando tan solo cinco puntos en más de cinco minutos transcurridos y el equipo encajó un 17-8 de parcial. Un triplazo de Chris Jones ponía el 53-57, en uno de los mejores momentos de los isrealíes.

El partido finalizó con los nervios a flor de piel, dignos de la importancia de llevarse esta victoria y de lo que significa para el club. Dragan Bender falló uno de sus dos tiros libres, que dejaba a Valencia Basket con tres puntos de desventaja, pero en la acción siguiente Derrick Williams sacó la personalidad que se estuvo guardando durante algunos partidos para empatar con un triple a falta de seis segundos. Una robo de balón de Bojan Dubljevic en un mano a mano entre Zizic y Wilbekin permitía que Van Rossom anotara a placer a la contra para llevarse el encuentro.

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