Menu

Miércoles, 31 Marzo 2021 22:54

La defensa helena reduce las opciones de Playoff

Sloukas frente a Labeyrie. Fuente: Valencia Basket Sloukas frente a Labeyrie. Fuente: Valencia Basket

El Valencia basket desaprovecha la oportunidad de acercarse al Top8 de la Euroliga y pierde en la Fonteta frente a Olympicacos por 79-88. Los locales no fueron capaces aprovechar los tropiezos del Madrid y Zenit en el día de ayer y se complican su entrada en la fase final de la competición.

Empezó mejor el equipo valenciano que encontró rápido una vía para anotar, pero la igualdad fue la tónica en los primeros minutos del partido, con pequeñas rentas a favor de los valencianos. Hacia el final del cuarto los visitantes consiguieron distanciarse hasta los siete puntos a falta de tres minutos. Tras el tiempo muerto de Jaume Ponsarnau, los locales consiguieron reducir la distancia gracias a una mejor defensa, pero el equipo taronja no supo frenar la figura de Georgios Printezis, así como la gran actuación de Kostas Sloukas con cinco puntos y tres asistencias. El primer cuarto acabó con 19-23 a favor de Olympiacos.

El segundo cuarto siguió la tendencia marcada por los griegos, quienes encontraban los caminos al aro rival con suma facilidad, solo la falta de acierto en el inicio impidió que ampliaran la distancia. La defensa helena no permitió al Valencia Basket dibujar buenas jugadas y consiguieron desesperarles. Los ataques sucedían como querían los visitantes y los valencianos no lograron imponer su ritmo en gran parte del cuarto.

La presión por alcanzar el Top8 se notó desde el momento en que el equipo heleno se puso por delante. Los visitantes jugaron el partido sabiéndose eliminados, lo que al final supuso una gran ventaja. Ante tal situación, Ponsarnau se vio obligado a pedir de nuevo un tiempo muerto ya que los griegos ampliaron la distancia a +11 (22-33). Tras el tiempo muerto la situación apenas cambió, los ataques rivales seguían penetrando la defensa taronja, además los locales no estuvieron acertados en ataque, por lo que no lograron acercarse en el marcador.

Durante el segundo cuarto vimos un Valencia Basket que bajó los brazos en defensa y no supo responder a la intensidad impuesta por los visitantes, parecía que el que no se jugaba nada era precisamente el conjunto valenciano. Prepelic (0 puntos de cuatro tiros) y Banja Marinkovic( 0 puntos de tres tiros) no ayudaron a su equipo en ningún momento del primer tiempo, el escolta esloveno estuvo errático y se lanzó tiros sin ningún sentido y en posiciones poco favorables. El Valencia Basket perdía en rebotes, asistencias y porcentajes de tres, un cuarto para olvidar. Los locales se fueron al descanso por detrás en el marcador y con una situación límite 31-44. El capitan del equipo apenas aportó en la primera mitad con un juego bastante decepcionante.

La segunda mitad comenzó con un parcial de 2-7 a favor de los helenos con un gran acierto exterior de Charles Jenkins. El único que se mantuvo en buenos números fue Joan Sastre, quien con su acierto anotador permitió mantener con vida al equipo, aunque no por mucho tiempo. El inició del cuarto fue aterrador para las aspiraciones de Playoff del equipo taronja y Ponsarnau se vio obligado a pedir tiempo muerto tras un inicio donde apenas anotaron cinco puntos y concedieron doce. Los locales apenas llegaban a defender los tiros exteriores, en la mayoría de los casos se encontraban solos y sin oposición.

El tercer cuarto fue una catedra de todo lo que un equipo no tiene que hacer, en ningún momento se vio capacidad de revertir la situación y la sangría fue cada vez mayor. Tal fue la desesperación local que el técnico catalán dio entrada a San Emeterio. Los visitantes disfrutaron en todo momento, movían la balón con enorme rapidez y llegaron a poner el más treinta a su favor en el marcador (36-66).

La superioridad helena se mantuvo, no bajaron el pistón anotador y los locales siguieron sin defender y sin mostrar voluntad alguna de remontar la situación. El cuarto finalizó con el sonrojante marcador de 41-74. Los visitantes consiguieron anotar treinta puntos en el cuarto y dejaron a los locales en unos míseros diez puntos.

El último cuarto empezó con un parcial de ocho a cero, los locales salieron con la intención de intentar reducir la distancia, pero los helenos estaban muy lejos en el marcador como para pensar en la remontada. Los visitantes, tras el parcial, solicitaron su primer tiempo muerto en el partido ante la capacidad anotadora del Valencia Basket.

Los locales aumentaron su nivel defensivo y fruto de ello consiguieron reducir la distancia a veinte puntos. El equipo sacó el orgullo para revertir la situación, además los triples comenzaron a entrar, lo cual ayudó a incrementar la confianza del equipo, pese al encontronazo entre Prepelic y Ponsarnau tras ser sustituido.

Prepelic fue uno de los artífices del conato de remontada, pero la técnica a Sam Van Rossom enfrió los ánimos del conjunto taronja. La intensidad defensiva permitió que los locales fueran dominadores del rebote defensivo y ofensivo. Bartzokas se vio obligado a pedir un tiempo muerto tras un parcial de 29-5 y poner el 70-79 en el marcador. Los últimos dos minutos de partido no fueron aptos para cardiacos, ni los más optimistas del lugar creían en un final de partido de tal magnitud, servidor el primero. San Emeterio sacó el orgullo y asumió las riendas del partido y hasta pidió no ser sustituido para competir con sus compañeros hasta el final.

El equipo no obtuvo recompensa a su gran esfuerzo final, los locales terminaron claudicando y terminaron el encuentro con buenas sensaciones y con la esperanza de poder ganar sus dos próximos partidos frente al Alba este viernes en Berlín y la final contra Baskonnia en la Fonteta la siguiente semana. El Valencia Basket ya no depende de si mismo por lo que se complica su presencia en la próxima edición de la Euroliga.

Comentarios

volver arriba