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Fútbol | Viernes, 18 Junio 2021 09:34

Gerard Moreno, el niño perdido y hallado en el templo

Gerard Moreno, el niño perdido y hallado en el templo Fotografía; Villarreal C.F.

A sus 29 años, Gerard Moreno ha cuajado la mejor temporada. Al borde de los 30 años, que suelen marcar el principio del fin de las carreras futbolísticas, el atacante catalán ha seguido creciendo en línea ascendente hasta convertirse en historia de su club. Su gol contra el Manchester United quedará grabado en letras de oro en la memoria grogueta.

Tres temporadas han pasado desde que el submarino amarillo decidiera repescarle de su regreso al R.C.D. Espanyol. Tres cursos en las que el rendimiento ha trazado una línea ascendente hasta donde ha llegado hoy. 32 goles y ocho asistencias, en cuarenta goles ha participado el siete del Villarreal esta temporada: 0'7 goles por encuentro y 0'17 asistencias. 

De todos ellos 25 goles y 5 asistencias han sido en liga. Unas cifras que le han permitido revalidar el título de Trofeo Zarra esta temporada. En términos goleadores Moreno ha demostrado una gran efectividad superando en más de cinco tantos los 19'9 goles esperados que ha generado. En cambio, ha dado 3'15 asistencias menos de las 8'15 esperadas. Es decir que, al contrario que Paco Alcácer, ha tenido una efectividad por encima de la de sus compañeros, que deberían haber convertido en goles  tres jugadas más generadas por Gerard.

Pese a todo, el de Santa Perpétua de Mogoda es más que un goleador. Con el paso de los partidos Unai Emery ha ido alejándole de la punta de ataque para darle más labores de creación. Esto explica que Gerard haya dado 59 pases clave (que han acabado en disparo), más de uno por partido. No solo eso, sino que promedia un total de 62 toques cada noventa minutos, de los cuales más de la mitad (33) son pases. En ellos ha tenido un acierto del 69 % en el pase, muy elevado para un jugador que se desenvuelve en zonas tan congestionadas de defensas.

Su aportación al equipo, no obstante, no se reduce a su capacidad de generar a partir del pase. También desde el regate Gerard Moreno ha demostrado ser tremendamente efectivo. Completa dos de los más de tres regates que promedia por partido, lo que se traduce en un 60 % de acierto. No es un delantero estético, ni grácil en sus movimientos, pero sí efectivo. 

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La temporada de Gerard Moreno le ha valido para ir a la Eurocopa con España. Fotografía; Selección Española de Futbol. 

Gerard juega para el equipo y, a la vez, el equipo juega para él. Es el alfa, pero también el omega de juego del Villarreal. Colabora a la hora de iniciar las jugadas, pero en muchas ocasiones también se encarga de culminarlas. Por eso mismo, Gerard promedia casi tres disparos por encuentro, de los cuales un 47 % suele encontrar portería.

En todo caso, como todo el mundo, Gerard también tiene aspectos en los que mejorar. En su caso este aspecto es la efectividad en los duelos. Tanto por alto como por bajo su acierto a la hora de ganarlos no supera el 50 % (47 %). Por bajo, se ve involucrado en nueve encuentros, de los cuales suele ganar aproximadamente cuatro. Por alto, en cambio, participa en cuatro duelos, de los que gana casi dos. 

DEL ÁREA A LA MENTE

A lo largo de la temporada, el Villarreal ha ido cambiando de esquema en función de sus necesidades. Del 1-4-4-2 al 1-4-3-3. Del 1-3-4-3 de vuelta al 1-4-4-2, y finalmente el 1-4-2-3-1. Con el paso de los esquemas Gerard ha ido alejándose de la punta de ataque, de un rol más finalizador a un rol más organizador.

Como delantero (donde muchos le reclaman en la selección) solo ha anotado cuatro goles de los 32 que ha generado, todos en liga. Jugando de ariete ha anotado 0'38 goles menos de los que debería y solo ha generado 0'72 asistencias menos. Un 13 % de los goles totales anotado en el 23 % de los minutos. En cambio, la efectividad en los tiros y los regates asciende al 52 y el 74 % respectivamente. Es decir, cuando más agujado para sí Gerard, menos réditos ha conseguido. 

Del 1-4-4-2 pasó al 1-4-3-3, donde jugaba de extremo. No de un extremo al uso, sino de un "mediapunta derecho" que ocupaba zonas interiores entre líneas para dejar que los laterales diesen la amplitud. En esta posición deja de aportar desde el regate cuyo acierto pasa del 74 % al 58 %) y empieza a crecer a partir del pase, como referencia entre líneas con un 72 % de acierto en el pase. No solo eso, sino que sus cifras se estabilizan más cerca de la media: promedia el 40 % de los expected goals en el 36 % de los minutos totales, lo que le lleva a anotar 11 goles (tres más de los esperados).

El camino de Gerard Moreno | Noticias | RCD Espanyol

Tras una primera etapa en el Villarreal, Gerard Moreno regresó al Espanyol, donde se consagró como goleador antes de volver al submarino. Fotografía; RCD Espanyol

Finalmente, previo regreso al 1-4-4-2, el Villarreal terminaría asentándose en un 1-4-2-3-1. En él Gerard se convierte en la pieza angular del sistema, en el generador del equipo, como mediapunta. Ahí empieza a lucir cada vez más. Sus cifras de acierto en el pase y el regate siguen bajando, pero su efectividad se incrementa. Anota el 53 % de los goles y da el 50 % de las asistencias en el 41 % de los minutos.

Así es como Gerard Moreno se ha convertido en el mejor jugador de un equipo para la historia. En la memoria de los groguets quedará siempre el recuerdo de aquel delantero que con sus goles no solo se convirtió en el máximo goleador (con 56 tantos) del club, sino que le dio el primer gran título. Porque Gerard tuvo que volver a sus raíces para crecer fuerte como un abeto. Tuvo que perderse para ser hallado en la Cerámica, donde la encontrado la regularidad que le ha convertido en un jugador para los anales de la historia grogueta.

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