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La Roja | Martes, 11 Octubre 2016 12:51

‘Toreros de La Roja’: Sin espada y sin estoque

No ven puerta como deberían

Se habla de: España, Villa,

‘Toreros de La Roja’: Sin espada y sin estoque

Los extremos y el ‘9’ eran la seña de identidad de España durante lustros. Desde Lángara, Zarra, Quini, Santillana… hasta llegar al ‘falso 9’.

Con la agudización del papel de Xavi tras el Europeo 2008, resaltado por Platini cuando el mejor fue Marcos Sena, con la llegada de Del Bosque, el estilo se forjó totalmente, ya que el estilo es Xavi, Era su marca registrada. Ahora se pretende una continuidad con jugadores parecidos pero no iguales. Es lo mismo, pero no es igual.

 

Arietes

 

Salvo Villa, excepción en esta última década, los delanteros que han solido visitar la concentración hispana no han terminado de cuajar, por diversos motivos. Negredo, Torres, Costa, Alcácer, Güiza, Llorente, Aduriz… nunca fueron Villa.

El gran Menotti ya lo dijo con respecto a la Selección en los años en los que se dudaba más sobre el estilo: “España debe decidir si quiere ser toro o torero”. La furia, la tan mal tratada furia hispana, por cierto sector snob y por diferentes motivos además, que arrancó en Amberes en 1920, pasó por su momento histórico en Brasil en 1950 con el gol de Zarra, la Euro’64 y llega a su apogeo en el 12-1 a Malta y la Eurocopa 1984.

Posiblemente su final fue México’86, arrastrado por la ola mexicana, la que acabó con el ‘toro’. Pero los aires noventeros de cambio (Cruyff, Valdano…) contrastaron con la llegada de Javi Clemente al banquillo español, que impuso un estilo a contramano, con lo que se quería resaltar en la prensa y en las radios de la época, dentro, por cierto, de las batallas mediáticas tan conocidas.

Y en la actualidad España es claramente ‘torero’. Pero un diestro sin mano izquierda. Los delanteros actuales no son goleadores, por lo menos cuando se visten con los colores de La Roja, porque la triple característica de David Villa de saber combinar con la medular y los interiores, caer a banda y encima meter muchos goles no la cumple ninguno.

Hay un problema de gol que se arrastra durante años. Se tiene toda la posesión del mundo y se generan ocasiones, menos de las que se debería, para no aprovecharlas. Y esto atasca los partidos de manera clara provocando las críticas recurrentes y el aburrimiento ocasional.

Falta pólvora y mordiente, y eso no se entrena.

 

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