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Leyendas | Martes, 08 Julio 2014 17:15

Brasil y la generación del Jogo Bonito pero sin corona

El Brasil de finales de los años 70´s y mediados de los 80´s tenía una dura tarea: Estar a la altura de sus antecesores que venían de lograr el tricampeonato de la mano de Pelé. Zico, Sócrates, Falcao, Toninho Cerezo y luego Careca estuvieron a la altura del estilo pero no consiguieron la corona. 

Zagallo regresaba a la carga en Alemania 74 con los sobrevivientes del campeón del 70, entre ellos Carlos Alberto, Jairzinho y Rivelino. Pero a pesar de mantener a un baluarte del tri como Zagallo en el banquillo y a varios mostruos del fútbol, Brasil no volvió a ser contundente sin Pelé. Alcanzó las semifinales pero quedó cayó ante la Holanda de Cruyff y terminó en el cuarto puesto ante la Polonia de Lato.

Llega la renovación

En Argentina 78, ya dirigido por Claudio Coutinho, comenzaba la renovación para mantener un estilo. Y lo lograban con casi la misma base del 74: Leao de portero;Ze María, Luis María y Edinho en defensa; y Rivelino acompañaba a las flamantes figuras que se proyectaban como Toninho Cerezo, y un joven Zico, estrella del Flamengo, y el heredero de Pelé. Brasil logró llegar tercero superando a Italia, pero quedó en el camino cuando quedó segunda en el grupo de la segunda fase por diferencia de gol ante Argentina. 

Telé Santana no puede quebrar el maleficio

Ya en los 80´s, el exitoso ex técnico del Palmeiras Telé Santana respaldado por jugadores Sócrates y Falcao estuvieron a la altura en el mundial de España pero se cruzaron col la Itaia campeona quien la dejó eliminada en cuartos. 

Lo mismo sucedió en México 86 con un Zico casi diezmado en su tercer mundial y respaldado con Careca, un goleador contundente. Sin embargo los de Telé Santana se chocaron con la Francia de Platini y el portero Joel Bats, que fue héroe en los penaltis de cuartos. 

Otra vez Brasil se quedaría sin repetir. Pero fue uno de los tantos equipos que desplegaron un fútbol fantástico y maravilloso y se sumó a los tantos campeones sin coronas como la Polonia o la Holanda del 74, la Hungría del 54 o la Francia del 86.   

A pesar de no salir campeón, Brasil siguió fiel a su identidad futbolisitca hasta el final, de juego ofensivo y vistoso. Toda una postal. Un jogo bonito que se estraña, a pesar de no tener corona. 

      

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