2011 ha sido el año de Nico Terol. El de Alcoy se ha consagrado como uno de los talentos del motociclismo español, y como uno de los grandes dominadores de la categoría de 125cc, en la que se ha proclamado campeón.
Alberto Chilet | NOSTRESPORT.COM
2011 ha sido el año de Nico Terol. El de Alcoy se ha consagrado como uno de los talentos del motociclismo español, y como uno de los grandes dominadores de la categoría de 125cc, en la que se ha proclamado campeón.
Su nombre se recordará en la historia del motociclismo como el último ganador de la categoría de 125cc, que desaparece para dar paso a la nueva Moto3. Nico Terol tenía entre ceja y ceja hacerse con el entorchado, y desde el inicio del campeonato apuntó a ello.
En 2009 fue tercero, y segundo el año pasado, rozando el éxito. Pero la suerte y más que nada el destino, hizo que la victoria tuviera que esperar a la última oportunidad. Tras la dececpción final de 2010, muchos esperaban que a Terol le pasase factura, pero nada más lejos.
El de Alcoy, pilotando una Aprilia del Bankia Aspar Team, dejó claro su objetivo desde el principio de la temporada. Arrasó en todos los entrenamientos y ya en Qatar se subió a lo más alto del podio, lugar que solo dejaría en Francia, tras tres victorias consecutivas, para finalizar en segunda posición.
En tierras españolas volvió la victoria, y solo un octavo puesto en Inglaterra y su no participación en Holanda hicieron peligrar un campeonato que parecía tener poca emoción. De entre sus perseguidores, el galo Johann Zarco se postuló como su único rival, por encima del joven Viñales o de Faubel entre otros. La regularidad del francés, le añadió intensidad al mundial.
Pero Nico volvió a pisar el acelerador para volver con victoria en Italia, y tras quedar cuarto en Alemania y no acabar la cerrera en Brno, volvió a ganar tres veces seguidas para recuperar ventaja al frente de la clasificación.
Las matemáticas le negaron la tranquilidad al valenciano, que lejos de ponerse nervioso por quedarse fuera del cajón en Japón, Australia y Malasia, volvió a rendir como el campeón que es ante su gente, en Valencia, donde firmaría con su segundo puesto, su primer entorchado mundial y un año histórico.