El base Albert Oliver y el escolta Rafa Martínez tendrán este domingo en común algo más que la ambición por ganar el partido que el Pamesa Valencia disputará contra el Vive Menorca. Ambos jugadores ya coincidieron en el mismo equipo, el Ricoh Manresa, en 2006, donde vivieron uno de los momentos más duros de su carrera deportiva, en el que el equipo catalán descendio.
Eugenio Chillida | NOSTRESPORT.COM
El base Albert Oliver y el escolta Rafa Martínez tendrán este domingo en común algo más que la ambición por ganar el partido que el Pamesa Valencia disputará contra el Vive Menorca. Ambos jugadores ya coincidieron en el mismo equipo, el Ricoh Manresa, en 2006, donde vivieron uno de los momentos más duros de su carrera deportiva. Y es que aquella temporada el equipo catalán acabó descendiendo a la liga LEB, después de caer derrotado en la última jornada del campeonato, precisamente en la cancha del Menorca.
Es por eso que, para Oliver y Martínez, éste será un partido especial. El destino les ha dado la oportunidad de volver a jugar contra el Vive Menorca militando ambos en el mismo equipo. Es evidente que la situación actual de Pamesa en nada se parece a la que vivió el equipo manresano aquella temporada, pero tanto el base como el escolta azulejeros recuerdan el ambiente que se respiró en la cancha menorquina en aquella ocasión.
Al respecto, Rafa Martínez no ha dudado a la hora de señalar que el Pavelló Menorca “es uno de los más difíciles para jugar”, ya que “la pista es muy pequeña y la gente se te echa encima”.
Por su parte, Oliver ha querido destacar que el rasgo de la cancha del equipo menorquín que recuerda con más nitidez es el ruido. “Hay mucho ruido. Da igual que el equipo gane o pierda, porque el pabellón es pequeño, así que la acústica resuena mucho más”.