Alser Puerto Sagunto supo jugar ante Balonmano Huesca pero su meta, Voncina, salvó a su equipo de la derrota y hizo que los saguntinos se quedaran con un punto con sabor a victoria. La afición y los jugadores se quedan con las buenas sensaciones y estan contentos.
Arnau Alonso | NOSTRESPORT.COM
Alser necesitaba ganar para devolver a la afición la confianza que el año pasado se generó en el ovni, pero que este año los hombres de Goran Dzokic no lograban dar. En el bando contrario, Huesca estaba rozando la zona de descenso donde se encontraba su rival.
Gran inicio de los locales, con buen movimiento de balón, gran velocidad, concentración y sobretodo acierto de cara a portería. El buen momento rojiblanco dejaba por detrás a los oscenses que no tenían capacidad de reacción. Al descanso, la hinchada gritaba de alegría al ver que su equipo realizaba uno de los mejores choques de la temporada.
Más tarde, a la reanudación, el público ya no sonreía tanto. Entre Voncina y los palos, el Alser no conseguía meter gol, pero los saguntinos no se rendían y no dejaban que los de fuera se pusieran por delante. Los de José Francisco Nolasco cada vez se acercaban más y esto les hacia crecerse. A veinte minutos del final el partido tomó un ritmo frenético y el triunfo estaba en el aire. La mala suerte se alió al final otra vez con Alser y se empató a 27 a la conclusión. El resultado les deja a un punto de la permanencia.