Valenciano y del Valencia Basket. Así es Paco Olmos, el entrenador del Menorca, que no esconde su deseo de volver algún día al banquillo taronja. El equipo de su tierra no le olvida, pues de su mano se ganó la ULEB y se llegó a la final de la liga ACB. Caminos que el destino se encapricha en cruzar y que están destinados a cruzarse de nuevo en el futuro.
Alberto Chilet | NOSTRESPORT.COM
Valenciano y del Valencia Basket. Así es Paco Olmos, el entrenador del Menorca, que no esconde su deseo de volver algún día al banquillo taronja. El equipo de su tierra no le olvida, pues de su mano se ganó la ULEB y se llegó a la final de la liga ACB. Caminos que el destino se encapricha en cruzar y que están destinados a cruzarse de nuevo en el futuro.
Empezó como director de la Escuela de Jugadores del Club, continúo ligado como ayudante de Manu Moreno, y posteriormente fue entrenador en las categorías inferiores y del equipo júnior. Sus inicios estuvieron ligados al entonces Pamesa Valencia, y estaba escrito que se sentaría en el banquillo como entrenador.
Antes de eso, inició una aventura baloncestística en Calpe (EBA), que le sirvió para dar el salto a la Liga LEB, donde se convertiría en un trotamundos. Pasó por Ciutat d’Inca, Ciudad de Huelva y Los Barrios, antes de recibir la oportunidad soñada.
El Pamesa se acordaba de él para la 2002/2003 y Olmos no defraudó. De su mano se firmaba la mejor temporada de la historia, ganando la Copa ULEB y llegando a la final de la ACB, cediendo tan solo ante el poderoso Barcelona. Con hombres como Oberto, Tomasevic y Montecchia, el equipo se clasificaba por primera vez para la Euroliga.
La temporada siguiente, el conjunto taronja deslumbraba en Europa alcanzando el Top 16 y dejando escapar, quizás, la Final Four por no querer jugar en Tel Aviv debido a amenaza de atentado. En Liga ACB se finalizaba en tercera posición, pero Unicaja se cruzaba en los play-offs.
Eso precipitó la salida del entrenador a principios de la siguiente temporada. No se fue de la forma deseada y desde entonces muchos piensan que volverá. Este fin de semana será el técnico rival, apurará sus opciones para salvar a un Menorca que el mismo ascendió, y seguirá aprendiendo para tal vez, volver a experimentar lo que es dirigir al equipo de sus amores algún día.