Tras unas pequeñas vacaciones vuelve la acción del Mundial de Motociclismo con la segunda prueba de la temporada en suelo estadounidense. Héctor Barberá regresa en Indianapolis a la competición sólo cuatro semanas después de la fractura que le retiró del Mundial.
Ana Calvo | NOSTRESPORT.COM
Tras unas pequeñas vacaciones vuelve la acción del Mundial de Motociclismo con la segunda prueba de la temporada en suelo estadounidense. Héctor Barberá regresa en Indianapolis a la competición sólo cuatro semanas después de la fractura que le retiró del Mundial.
Hace sólo veintiséis días que una caída entrenando obligaba a Héctor Barberá a pasar por quirófano para someterse a una operación de tibia y peroné, pero el piloto de Dos Aguas viajaba esta semana a Indianapolis con la esperanza de poder competir de nuevo. Y así será porque el del Pramac Racing ha superado el control médico que le permite subirse a su Ducati este fin de semana. Aunque el piloto se muestra optimista, sabe que pilotar una MotoGP no es tarea fácil por lo que su equipo ha optado por traer al Gran Premio a Toni Elías, que ya le sustituyó en Laguna Seca, para remplazarle en caso de que el esfuerzo físico sea demasiado para Barberá.
Arranca la segunda parte del Mundial
El Gran Premio de Laguna Seca cerraba la primera mitad del Mundial de Motociclismo hace tres semanas, con 10 de las 18 carreras disputadas y ningún claro favorito para hacerse con el campeonato. En Moto3 Sandro Cortese lidera a estas alturas la clasificación general con una ventaja de sólo 9 puntos sobre Maverick Viñales, con el que lleva toda la temporada disputándose el campeonato. Aunque el de Figueres ha sido superior en términos generales, los malos resultados en mojado le han hecho perder muchos puntos y esto ha favorecido al alemán, que ha demostrado la constancia es tan importante como el incontestable talento de su rival. Con una diferencia de puntos tan pequeña no podemos augurar quien se llevará el Mundial, pero está claro que si lo que resta se disputa en seco al del equipo Red Bull le va a costar mucho mantener el liderato.
En cuanto a Moto2, Marc Márquez es por ahora el piloto más destacado en la general. El piloto de Cervera tiene ya una plaza asegurada en una MotoGP oficial para 2013, y en el HRC nada menos, pero todavía no está claro que vaya a subir de categoría habiéndose alzado Campeón del Mundo de Moto2. Sus principales rivales: Pol Espargaró y Andrea Iannone, que empatados a puntos en la lucha por el Mundial están a 34 puntos del del CatalunyaCaixa Repsol, una diferencia que se quedaría en nada si Márquez cometiese algún error en uno de los 8 Grandes Premios que restan por disputar.
Esto es algo que sabe muy bien Espargaró, que durante buena parte de la temporada ha estado disputando el campeonato con Márquez, llegando a liderarlo en alguna ocasión, pero una par de caídas le han alejado del de Cervera y le han acercado peligrosamente al italiano, que poco a poco y sin hacer apenas ruido está sumando puntos y afianzándose en la parte alta de la tabla.
La categoría de MotoGP ha sido siempre la que más ha dado que hablar, aunque esta temporada lo está siendo más por lo que pasa fuera que dentro de la pista. A pesar de que el inicio de temporada auguraba a Casey Stoner unos resultados muy similares a los de 2011, que le convirtieron en Campeón del Mundo de Motociclismo, el anuncio de su retirada de la competición con ocasión de la cuarta prueba del Mundial pareció hacerle perder fuerza, tal vez motivación, y dejaba al descubierto a un Jorge Lorenzo más fuerte que nunca, con un pilotaje maduro y constante que le ha permitido liderar la categoría sin apenas rivales, con una superioridad que sólo ha peligrado tras una caída provocada por un error ajeno.
En la actualidad, la ventaja del mallorquín es de 23 puntos sobre Dani Pedrosa y de 41 puntos sobre el australiano, pero los tres pilotos, los únicos que han mostrado hasta el momento un nivel digno de proclamarles Campeones de su categoría, son muy conscientes de que cualquier error puede cambiarlo todo.
La decisión de Valentino
Casi desde el inicio de la temporada se ha visto que los problemas que surgieron en 2012 entre Valentino Rossi y Ducati no se estaban solucionando. Il Dottore afrontaba su segunda temporada con la escudería italiana sin mejoras visibles, con unos resultados muy alejados de aquello a lo que el nueve veces Campeón del Mundo nos tenía acostumbrados antes de embarcarse en lo que se ha convertido en una pesadilla.
Que Rossi tendría que tomar una decisión de cara a su renovación con Ducati para 2013 parecía evidente desde Qatar, pero la retirada de Stoner y la plaza que dejaba vacante en HRC adelantaron el “mercado de fichajes” y los rumores comenzaron a correr como la pólvora. Al principio, y con la ley anti rookie todavía vigente, impidiendo a Márquez desembarcar en el HRC su primer año en MotoGP, muchas fueron las voces que indicaron que el 46 volvería a Honda pese a las malas relaciones que en su día le empujaron a dejar el equipo. Pero parece que esta nunca fue una opción, Honda no le quería de vuelta, y los rumores comenzaron a apuntar hacia un equipo satélite de Honda que el mismo Valentino crearía para correr con una moto competitiva.
Tampoco esta opción llegó a cuajar, o tal vez nunca se la planteó, y finalmente Ducati, ante los nuevo rumores que relacionaban a su piloto con Yamaha y cansada de ver peligrar la continuidad de su “gallina de los huevos de oro”, ponía sobre la mesa una oferta que ha sido calificada de obscena, con el objetivo de convencer al italiano de que se quedase con una marca con la que nunca ha dejado de sufrir. Pero la escudería de Borgo Panigale no tenía en cuenta al hacerlo que Valentino Rossi no necesita dinero y que las promesas de conseguirle una moto competitiva llegaban demasiado tarde.
Rossi se enfrentaba así, de cara al descanso estival, al que probablemente ha sido el mayor dilema de su carrera: seguir en Ducati y arriesgarse a no volver a ser competitivo o tirar la toalla ante su último reto y demostrarse a si mismo que todavía puede ganar carreras. Finalmente el italiano se decantaba por lo obvio: volver a divertirse sobre la moto y devolver el espectáculo a la categoría reina. En 2012 Valentino y Jorge serán de nuevo compañeros de equipo, esta vez sin muro ni tensiones (en principio), y los amantes de las buenas carreras no pueden esperar a volver a ver los duelos con los que estos dos grandes del motociclismo nos deleitaron en el pasado.
Fotos: www.motogp.com y super7moto