El Valencia regresa del Camp Nou con una derrota dura que significa el adiós a la imbatibilidad en la Liga y la pérdida del liderato. El equipo de Guardiola igualanan en puntos a los de Emery mientras que el Real Madrid se consolida en los más alto. El conjunto valenciano pone los pies en la tierra.
- Xavi es demasiado
Matías L. Sartori | NOSTRESPORT.COM
Tenía que pasar. Tarde o temprano la primera derrota llegaría. El rival y el escenario son, sin duda, dos factores fundamentales en el resultado. En la plenitud de un Nou Camp y ante, quizás, ¿el mejor equipo del mundo?
Debates apartes, el Valencia quiso, intentó, luchó pero no pudo rescatar algún punto de prestigio del santuario culé. Sin embargo pudo cosechar, como recompensa a un gran trabajo colectivo, una agónica diana engendrada de los pies de Pablo Hernández que enmudeció a todo el estadio blaugrana abriendo un marcador que pudo extenderse pero la mala fortuna no lo permitió. El castellonense parece sentarle bien marcar en el Camp Nou y eso que estuvo a punto de marcar el 0-2 pero en esta oportunidad Valdéz adivinó la intención del extremo.
Ver para creer. El Valencia fue mejor que el Barcelona en los primeros 45 minutos de juego. Control, dominio, contragolpe, asistencias. El líder se hacía fuerte en la casa del campeón. Sin embargo, la historia se iba a repetir.
Todo el trabajo del primer tiempo cayó derrumbado por la sutileza de Iniesta que igualaba el partido en el amanecer de la segunda parte. ¿Fuera de juego?, quizás, pero la asombrosa jugada de los de Pep ameritaban la igualdad. Luego, llegaría el turno de Puyol quien, como una emulación de su gol mundialista ante Alemania, se elevó por las alturas del área valencianista para impactar el balón con un cabezazo delictivo. Superó la defensa, batió a César, rompió las mallas y mató el sueño del liderato.
Los de Emery regresan a Valencia, con la frente alta, pero sabiendo que ahora miran la nube del liderato desde abajo y con los pies en la tierra.
Foto: Valencia CF