La derrota cosechada en la última jornada de la Euroliga fue la gota que colmó el vaso para los dirigentes taronjas. Los malos resultados y la mala imagen han sido dos factores claves para despedir al técnico canario.
Álex Gamón I NOSTRESPORT.COM
Manuel Hussein fue el elegido a principios de verano como el substituto de Neven Spahija. Una tarea nada fácil, ya que con el entrenador croata los taronja habían conseguido un título europeo y la clasificación a la máxima competición europea. Con el objetivo de igualar, o incluso superar la temporada pasada, se conformó una plantilla muy potente.
El espectacular estreno del equipo contra el Granada, fue un oasis en estos diez partidos en los que el técnico canario sólo ha podido sumar dos triunfos. Muy lejos queda ya, el triunfo en Vitoria contra el Caja Laboral en la semifinal de la Supercopa.
Precisamente, el último cuarto del partido contra el Caja Laboral la pasada jornada de la ACB, en el que se anotaron sólo 2 puntos de tiros libres, fue la sentencia del técnico canario.
Es importante destacar, que los rivales de los taronja en este inicio de campaña no han sido tampoco una ayuda. Medirse contra Real Madrid, Barcelona, Panathinaikos o Efes Pilsen, es enfrentarte contra cuatro de los mejores equipos de Europa. Pero no cabe duda que si la imagen del equipo hubiese sido otra, además de haber sumado alguna victoria más, el técnico canario todavía estaría en el banquillo.
En la mayoría de los encuentros que ha dirigido Manuel Hussein, el equipo no ha plantado cara a sus rivales. Como ejemplo queda en el recuerdo, la dolorosa derrota que se cosechó en Badalona hace pocas jornadas, cuando el equipo disfrutaba de una ventaja de quince puntos en el tercer cuarto.
La debilidad defensiva, en comparación con el equipo que dirigía Neven Spahija, ha sido una losa que no se ha podido superar. Tampoco en la faceta ofensiva el equipo ha respondido. Las individualidades de distintos jugadores en diferentes partidos, no son suficientes para plantar cara a equipos de esta entidad.
El canario deja ahora una plantilla muy tocada que se encargará de reestructurar su segundo entrenador. Chechu Mulero coge de momento un equipo que conoce muy bien, y que tendrá como primera prueba el partido que le enfrentará este domingo contra el Blancos de Rueda Valladolid.