El Hércules volvió a ganar tras siete jornadas seguidas sin conseguir ningún triunfo. La victoria del pasado domingo frente al Salamanca en el Rico Pérez acabó con una nefasta racha que llevó al equipo fuera de los puestos de ascenso, consiguiendo 2 de 21 puntos posibles y sólo un tanto a favor. Un bagaje negativo cuyas consecuencias pueden ser determinantes de aquí a final de temporada.
¿Ilusión o realidad?
En Elche las sensaciones también son muy buenas después de la sonada victoria contra el Betis a domicilio. El otro equipo alicantino de la competición también es un serio candidato al ascenso.
Adrián Egea | NOSTRESPORT.COM
El Hércules volvió a ganar tras siete jornadas seguidas sin conseguir ningún triunfo. La victoria del pasado domingo frente al Salamanca en el Rico Pérez acabó con una nefasta racha que llevó al equipo fuera de los puestos de ascenso, consiguiendo 2 de 21 puntos posibles y sólo un tanto a favor. Un bagaje negativo cuyas consecuencias pueden ser determinantes de aquí a final de temporada.
La mala racha comenzó en el derbi ante en Elche, en la jornada 27. El Hércules llegaba al Martínez Valero con importantes bajas como las de Farinós y Paco Peña. Dos tantos del ‘pichichi’ Molina dieron la victoria el eterno rival ilicitano al mismo tiempo que el cuadro blanquiazul recibía un duro golpe, tanto en lo deportivo como en lo anímico. La superioridad que demostró el conjunto franjiverde durante el encuentro dejó tocados a los alicantinos y a los ocho mil aficionados herculanos que acudieron al Martínez Valero. En la siguiente jornada, el Hércules cayó contra Las Palmas en el Rico Pérez (0-1) y perdió el liderato. El equipo mostró un buen nivel de juego, pero la suerte jugó en su contra: Del Olmo estrelló un balón en el poste, Paz y Delibasic acabaron lesionados y el árbitro no señaló un posible penalti a Tote en los minutos finales del partido. Para más inri, el gol de Las Palmas llegó tras un fallo garrafal de Calatayud, que no pudo atrapar bien un balón centrado desde la derecha al que sí llegó de cabeza Rondón, delantero del conjunto canario, que envió el balón al fondo de las mallas.
La jornada 28 tampoco dejó un buen resultado para los herculanos. Empate a cero ante el Murcia en la Nueva Condomina en un mal partido de los alicantinos, que no supieron aprovechar su superioridad numérica -Iñaki Bea y Capdevila fueron expulsados- y, además, acabaron con un hombre menos casi al final del partido después de que el colegiado Pérez Montero enseñara la roja a Sergio Rodríguez. Tras el empate ante los murcianos, el Hércules volvía a casa, al Rico Pérez, para enfrentarse al Gimnástic de Tarragona, un encuentro que acabó en derrota (0-1), la segunda consecutiva en su propio feudo. Sin embargo, la escuadra blanquiazul, con la vuelta de Farinós, mostró mejor cara que en el anterior partido, y sólo la mala fortuna y la gran actuación del meta visitante Rubén Pérez evitaron que el Hércules consiguiera la victoria. De nuevo la suerte le jugaba una mala pasada al equipo.
El cuadro de Esteban Vigo sumaba ya cuatro jornadas seguidas sin ganar y se distanciaba del líder, la Real Sociedad, equipo con el que precisamente debía enfrentarse esa jornada en Anoeta. De nuevo, derrota del Hércules por un gol a cero y mostrando un bajísimo nivel de juego, casi todo el partido a merced del equipo vasco que, a su vez, abría brecha en la clasificación. Ya en la jornada 32, los blanquiazules cayeron derrotados ante el Huesca en casa (0-2). La falta de puntería y la escasa creación de ocasiones de gol volvían a perjudicar a un Hércules que salía de los puestos de ascenso y, lo que es peor, sumaba 6 jornadas seguidas sin marcar un gol. Tampoco mostró buena cara el conjunto alicantino en la jornada 33, en la que empataron a uno ante el Numancia en el estadio Los Pajaritos. Sin embargo, no todo fueron malas noticias: el equipo recuperaba el gol, aunque el tanto lo hubiera marcado Barkero, centrocampista del cuadro soriano, en propia puerta.
Y con éstas llegaba el Hércules al partido frente al Salamanca en la pasada jornada. Quinto clasificado con 53 puntos y con los rivales acechando en la tabla. Esteban Vigo sabía que una derrota traería consecuencias desastrosas para el equipo pero, afortunadamente para los alicantinos, los blanquiazules resolvieron con una goleada (4-0) un encuentro que no estuvo exento de polémica, puesto que el Salamanca acabó con sólo ocho hombres en el terreno de juego después de que expulsaran a Goikoetxea por cometer un penalti sobre Delibasic y a Rossato y Salva Sevilla por protestar al árbitro en la misma jugada.
La victoria devuelve al Hércules a los puestos de ascenso, pero es ahora, en la recta final, cuando toca demostrar si el equipo está de verdad capacitado para competir en la máxima categoría. Nadie dudaba de ello hasta hace pocas jornadas. Es el turno de los jugadores, que deben responder sobre el césped.