Redacción | NOSTRESPORT.COM
Daban sus últimos coletazos las fiestas de Sant Pasqual y la noche –con la resaca festiva- se presentaba algo más fría en Vila-real, pero un golazo de Alberto Saavedra terminó por cambiar de golpe todo el panorama en la ciudad de La Plana Baixa. El 24 de mayo de 1998, el Villarreal certificaba el ascenso a la máxima categoría después de dar la sorpresa en Santiago de Compostela con un empate (1-1) que enviaba al Submarino a lo más alto y del que hoy se cumplen doce años.
Los amarillos supieron sobreponerse a un tibio empate a cero en la ida y a la condición de favorito del Compostela –al fin y al cabo aún militaba en Primera- para alcanzar el delirio en el Multiusos de San Lázaro. Fueron los castellonenses los que se adelantaron con aquel espectacular zurdazo del defensa sevillano desde fuera del área que terminó valiendo un ascenso, pero no fueron pocos los sufrimientos que tuvo superar el Submarino. En el 75 Chiba empataba para los gallegos y ponía a la hinchada amarilla al borde de un infarto que se transformó en euforia con el silbatazo final del árbitro. El Villarreal estaba en Primera.
Fuente: http://www.villarrealcf.es