Aritz Aduriz se encuentra en un momento dulce. Con el de ayer ya son tres los goles que ha conseguido en competición oficial en cuatro partidos disputados.
David Gutiérrez | NOSTRESPORT.COM
Aritz Aduriz está ante la oportunidad de su vida y no quiere desaprovecharla. El delantero vasco ha dado la razón al gran valedor de su fichaje, el entrenador Unai Emery, y lo ha hecho de la mejor manera: con goles.
El ariete llegó al Valencia por un traspasado valorado en unos 4,5 millones de euros, con la aparente vitola de sustituto de Roberto Soldado. No obstante, el ex jugador del Getafe sufrió una rotura fibrilar en el último amistoso de la pretemporada frente al Lecce que le apartó de las alineaciones durante alrededor de dos semanas. Aduriz entró en escena y no dejó escapar la ocasión.
Tras las buenas sensaciones mostradas durante los partidos frente a la Fiorentina y Lecce (en ambos marcó un gol), llegó la hora del debut en Liga frente a un renovado Málaga. El nuevo fichaje valencianista tardó únicamente ocho minutos en celebrar su primer gol oficial con el Valencia CF.
Remató con un salto imponente un milimétrico saque de esquina de Banega para colocar el 0-1 en el marcador de La Rosaleda. Además, en un partido que acabaría con victoria blanquinegra por 1-3, se erigió como asistente en el tercer gol valencianista de la noche, al dejarle un balón de oro a Joaquín para que éste se encargase de cerrar la contienda.
Luego llegó el parón liguero, y, posteriormente, el partido en Mestalla ante el Rácing. Aquí tuvo varias ocasiones para sumar goles a su cuenta particular, pero no tendría suerte en lo que fue su estreno en Liga en Mestalla. Sin embargo, tres días después sabría rehacerse y volvió a ser partícipe activo de la goleada valencianista frente al Bursaspor. Aduriz sacó provecho de un soberbio lanzamiento de falta de Tino Costa al poste, para, a puerta vacía, empujar el esférico al fondo de las mallas. Era el 0-2 del encuentro de Bursa.
El ariete formado en Lezama no tendría oportunidad de intervenir en el choque del pasado domingo en el Rico Pérez frente al Hércules. Emery decidió alinear de inicio a Soldado, y las circunstancias del envite hicieron que ni siquiera éste acabase el partido (fue sustituido por Domínguez).
Ayer, en cambio, sí que sería titular. Volvió a ser un verdadero incordio para la defensa formada por Domínguez y Godín, y logró el tanto del empate merced a otro estupendo salto. “¿Tienes muelles?”, le espetarían en la zona mixta. Aritz se ruborizó y atribuyó sus vuelos con suspensión a la práctica y al trabajo. ¡Pues que siga trabajando!