Finaliza el año 2008 con buenas sensaciones en Torrevieja. Pese a no haber conseguido la victoria en los últimos partidos, el equipo de Manolo Laguna ha conseguido terminar el año en la undécima posición a seis puntos del descenso, una buena situación si tenemos en cuenta las últimas derrotas contra el Alcobendas y Portland San Antonio.
Jorge Luna | NOSTRESPORT.COM
Finaliza el año 2008 con buenas sensaciones en Torrevieja. Pese a no haber conseguido la victoria en los últimos partidos, el equipo de Manolo Laguna ha conseguido terminar el año en la undécima posición a seis puntos del descenso, una buena situación si tenemos en cuenta las últimas derrotas contra el Alcobendas y Portland San Antonio.
El año comenzaba mal para los alicantinos. Después de perder en la última jornada de 2007, la vuelta a la competición se esperaba con ganas en Torrevieja. El primer equipo que visitaba el Pabellón de Deportes Infanta Cristina era el Granollers, un equipo que supo sacar tajada del mal partido del conjunto alicantino y que provocaría el comienzo de una mala racha, una racha de cuatro derrotas seguidas y que no mejoraría hasta la jornada 21ª. Ese fin de semana visitaba el pabellón alicantino el Pilotes Posada, un equipo que se puede considerar talismán, ya que en los últimos partidos entre ambos equipos se han saldado con victoria del Torrevieja, victorias que han servido siempre para remontar el vuelo.
Después de la mala racha a principio de 2008, el conjunto de Manolo Laguna empezaría a sumar. Una victoria frente al Algeciras, pero sobre todo un empate conseguido contra el todopoderoso Portland, se convirtieron en resultados determinantes para ir escalando posiciones en la tabla hasta terminar la temporada en el noveno puesto.
El BM Torrevieja terminaba perdiendo en casa contra el Valladolid, una derrota que no empañaría la buena temporada de los alicantinos, pese a no haberle podido ofrecer una victoria a su afición en el último partido.
La temporada 2008-2009 comenzaba con buenas expectativas para los de Manolo Laguna. El equipo se reforzaba con los fichajes de los argentinos Sincich y Vieyra, jugadores muy jóvenes y que llegaban a Torrevieja con mucha ilusión, ilusión por contribuir a formar un equipo más sólido y que pueda optar a entrar en competiciones europeas.
Una pretemporada muy dura con partidos contra rivales conocidos de la liga española como el Granollers o Antequera fue la preparación escogida por el técnico de Toledo. Precisamente fue el BM Antquera el primer rival de la temporada, un rival que exhibiría un estilo de juego en ese partido muy parecido al de los alicantinos, y que privaba de la primera victoria de la temporada a los de Manolo Laguna.
El equipo comenzaba a carburar. Victoria en Cuenca, empate en La Rioja. El conjunto parecía que estaba siguiendo una buena línea. Sin embargo, en los partidos contra Granollers, Barcelona y Ciudad Real el Torrevieja volvía de la nube en la que estaba para darse cuenta de cual era su situación para esta temporada, una temporada en la que están destinados a pelear en cada partido y sufrir hasta el final. Por suerte, la situación puedo revertirse y llegaron los resultados positivos. Dos victorias consecutivas en las jornadas 9 y 10 elevaron la moral del equipo, que terminaría el año poniendo en apuros a un buen equipo como el Ademar y haciendo sufrir al Portland San Antonio, un conjunto que aspira a todas las competiciones.
No se puede hablar de un año magnífico para el Torrevieja, pero sí de un año de trabajo, un año en el que los chicos de Manolo Laguna han peleado en todos los partidos hasta el final. Vacaciones merecidas para los alicantinos, que esperan la llegada del 2009 para obtener mejores resultados.