El lío en Mestalla sobre la validez del aval del Instituto Valenciano de Finanzas sigue dando que hablar. Ante los innumerables frentes abiertos, una reunión mantenida en la Consellería de Hacienda por todas las partes implicadas determinó un pacto entre Bankia y la Generalitat con la Fundación y el Valencia CF para aplazar la deuda hasta que el Tribunal Superior de Justicia dé o no el visto bueno al compromiso unilateral de pago.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
El lío en Mestalla sobre la validez del aval del Instituto Valenciano de Finanzas sigue dando que hablar. Ante los innumerables frentes abiertos, una reunión mantenida en la Consellería de Hacienda por todas las partes implicadas determinó un pacto entre Bankia y la Generalitat con la Fundación y el Valencia CF para aplazar la deuda hasta que el tribunal Superior de Justicia dé o no el visto bueno al compromiso unilateral de pago.
Sin duda, el Valencia CF está atravesando por la peor etapa de su historia, en lo que se refiere a nivel económico. La deuda que arrastra el club genera una repartición de derechos entre empresas y bancos que traslada en ocasiones el tema deportivo a un segundo plano.
Con la incognita de saber si el aval del Instituto Valenciano de Finanzas figura correctamente, tanto Valencia CF como la Fundación salieron satisfechos de la reunión mantenida este lunes. La deuda se aplazó y la última salida de vender las acciones se truncó, al menos de momento, para fortuna del club. En caso de que el aval dado por el Instituto Valenciano de Finanzas fuese considerado válido, Bankia le concedería un préstamo de 81 millones de euros.
Durante los próximos días se seguirán negociando las condiciones de ese aplazamiento. Muchos líos y pocas soluciones es lo que ahora mismo le toca vivir a la afición valencianista, que nunca parará de animar y entregar su corazón por el Valencia.