Perder en Xerez no entraba en los planes del Levante que, animado por los buenos resultados de las últimas semanas, se presentó en Chapín con la ilusión de auparse hasta el primer puesto. Sin embargo, los partidos no se ganan soñando y a los de García Plaza les tocó tragarse la euforia acumulada y volver, de golpe y porrazo a la realidad.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Perder en Xerez no entraba en los planes del Levante que, animado por los buenos resultados de las últimas semanas, se presentó en Chapín con la ilusión de auparse hasta el primer puesto. Sin embargo, los partidos no se ganan soñando y a los de García Plaza les tocó tragarse la euforia acumulada y volver, de golpe y porrazo, a la realidad de un equipo que, por el momento, no debe aspirar a nada más que a la permanencia.
Por eso, la segunda derrota del Levante en esta Liga puede tener el mismo efecto correctivo que la primera; recordar a la plantilla que en Segunda cualquier equipo puede dar la sorpresa y animar al equipo a seguir desplegando su mejor juego con el objetivo de dar la campanada cuando haya que darla, es decir, cuando llegue la hora de dictar sentencia.
Semana nueva, vida nueva. Esa debe ser la mentalidad del Levante, ahora concentrado en el Girona, un recién ascendido que no lo está haciendo nada mal en una competición tan reñida como esta Liga Adelante y que puede dar más de un dolor de cabeza a los granotas si no salen a darlo todo desde el primer minuto.
Para hacer frente a este encuentro, García Plaza tendrá a su disposición a Pallardó, que ya ha recibido el alta médica, y podrá contar con Yago Yao que ha renunciado a acudir con Guinea Ecuatorial a favor de la “unidad de la plantilla” porque, según reconoce el propio jugador, el equipo se juega mucho en el inicio de temporada, mientras que para la selección guineana el partido ante Sudáfrica es un puro trámite.
Como nota negativa, volverá a ser baja Rubén Suárez, que este jueves fue intervenido para extraerle el tornillo que venía causándole molestias en la rodilla derecha y que le había impedido entrenar con normalidad, aunque se espera que su vuelta a los terrenos de juego no se retrase demasiado.