No pudo ser. El Levante se queda en octavos en su primera participacón europea. Muy cerca estuvo el pase a cuartos, que se decidió en la prórroga con goles de Rondón y Dyadun. El Rubin Kazan, que tuvo más ocasiones, acabó imponiéndose a un Levante marcado por la falta de gol. Ahora hay que pensar en la Liga.
Cristina Lamoncha | NOSTRESPORT.COM
Levante y Rubin Kazan se enfrentaban por una plaza en los cuartos de la Europa League. El 0-0 del partido de ida en el Ciutat de València dejaba todo por decidir para el partido en la fría Rusia, donde no ha dejado de nevar en los últimos días.
Si el partido de ida había sido poco cerrado y con pocas ocasiones, muy parecido sería el de vuelta. En cuanto a los onces de ambos conjuntos, pocas novedades respecto al partido de ida el pasado jueves. En el Levante las principales novedades llegaron por la banda derecha, donde Christian Lell y Nabil El Zhar volvían al once levantinista. También repetía en la delantera Robert Acquafresca, el único punta nata con el que contaba Juan Ignacio Martínez tras la marcha de Martins.
Juanfran, que junto a Ballesteros descansó el pasado domingo de cara al partido frente al Rubin, tuvo que ser atendido en el terreno de juego cuando aún no se había llegado al minuto 10 de partido. El valenciano, que recibió un duro golpe, pudo continuar jugando pese a marcharse cojeando. Pese a que el partido había comenzado muy frío, el Rubin Kazan había salido mejor que el Levante. El conjunto ruso apretaba más al Levante, y los acercamientos a la portería defendida por Keylor Navas se sucedieron. Salomón Rondón contó con varias ocasiones claras para adelantarse en el marcador, siendo junto con el mediocentro isaelí Natxo uno de los más peligrosos en el conjunto local.
Por su parte, el Levante, que apenas se acercó con peligro a la portería del Rubin, lo intentó por medio de Rubén o El Zhar. Los de JIM necesitaban más presencia arriba, donde Acquafresca estaba muy desaparecido. Sería el Rubin quien buscaría con más insistencia el gol que le diera el paso a cuartos. Muy cerca lo tendría Karadeniz, que disparó por arriba de la portería levantinista. Serían los mejores minutos del partido para el conjunto tártaro, que por medio de Natxo y Eremenko como principales creadores del juego, obligarían a los defensores granotas a actuar providencialmente para evitar encajar un gol. Con el Rubin como protagonista de los últimos ataques sobre la portería de Navas se llegaría al descanso.
Ambos equipos volvieron al terreno de juego del estadio de Moscú sin cambios. El partido continuaba como en la primera parte, y Natxo continuó siendo el principal peligro por parte del Rubin Kazan, que necesitaba ganar para pasar a cuartos. También lo intentaría tímidamente el Levante por medio de Diop o Nabil El Zhar. Juan Ignacio Martínez realizaría el primer cambio en el minuto 65. Valdo entró en el terreno de juego en sustitución de Robert Acquafresca, que había estado muy desaparecido. La entrada de Valdo en la delantera dio un punto de frescura al ataque del Levante. Unos minutos después saldría al campo el jerezano Pedro Ríos, quien intentaría generar acciones por la banda derecha.
Keylor Navas salvaría al Levante de encajar un gol que hubiera dificultado la eliminatoria. El disparo de Natxo, uno de los más peligrosos y activos del conjunto ruso, lo detuvo Navas en una espectacular parada. Vendrían los mejores minutos del Levante, que presionaría al Rubin Kazan y tendría ocasiones para adelantarse en el marcador. Muestra de ello sería la jugada de Barkero, que se recorrió medio campo con el balón en sus pies, para acabar centrándole a Valdo, que no pudo finalizar la jugada. También tendría sus ocasiones el conjunto ruso, que por medio de Rondón intentaría superar a Keylor, quien detuvo un cabezazo del delantero venezolano que se marchaba dentro de la portería levantinista. El partido se marchaba a la prórroga, y el Rubin seguía con sus tres cambios pendientes de realizar.
Todo por decidir en la prórroga
El 0-0 en el marcador propició que el encuentro tuviera que decidirse en la prórroga. Levante y Rubin tenían 30 minutos para decidir qué equipo pasaba a cuartos y se situaba entre los ocho mejores equipos de la Europa League. Juan Ignacio Martínez quemó su último cartucho dando entrada a Juanlu por el joven Rubén García, que lo había intentado de todas las maneras posibles por la izquierda. Un gol le daría la victoria al equipo que lo marcara, y ambas escuadras eran conscientes de ello. Uno de los dos equipos estaría mañana en el sorteo de cuartos de la Europa League, y pese a que el Levante lo había tenido muy cerca, el gol de Salomón Rondón en el 99 valdría su peso en oro. El delantero venezolano, que había tenido ocasiones claras de gol, se adelantó a Ballesteros para batir a Keylor Navas.
El Levante seguía necesitando un gol para pasar a la siguiente ronda, y tenía unos minutos para intentarlo. Ryzhikov detendría un disparo de Sergio Ballesteros que estuvo muy cerca de marcar el gol del empate. Pero no pudo ser, y Dyadun puso en la siguiente jugada el 2-0 definitivo que daba el pase a cuartos al Rubin Kazan. Se acababa el sueño europeo para el Levante, que peleó hasta el último momento el pase a cuartos en su primera participación europea. No pudo ser, pero el Levante lo tuvo muy cerca. Ahora hay que seguir pensando en la Liga. El Levante ha hecho historia.