Este jueves dará comienzo en Madrid una nueva edición de la Copa del Rey de Baloncesto. El partido que abrirá la competición será el clásico que enfrentará a los dos equipos azulejeros, Pamesa Valencia – TAU Cerámica. Los dos conjuntos llegan a la Copa después de haber sumado una derrota en la pasada jornada, aunque esto no quita la condición de favorito al equipo vasco.
- Cerca de 650 aficionados acompañarán a Pamesa Valencia en la Copa
- En recuerdo del 30 de enero de 1998
- OPINIÓN. Chimo Marco: Pamesa, el octavo pasajero
Alexander Gamón I NOSTRESPORT.COM
El próximo jueves dará comienzo en Madrid una nueva edición de la Copa del Rey de Baloncesto. El partido que abrirá la competición será el clásico que enfrentará a los dos equipos azulejeros, Pamesa Valencia – TAU Cerámica. Los dos conjuntos llegan a la Copa después de haber sumado una derrota en la pasada jornada, aunque esto no quita la condición de favorito al equipo vasco.
Que Pamesa Valencia no llega en un buen momento a la Copa del Rey, es una obviedad, debido a que durante toda la campaña se ha mostrado muy irregular. A la cita copera llega después de haber encadenado dos derrotas consecutivas, la primera en la Eurocup, contra el Azovmash Mariupol (91-88), y contra el Ricoh Manresa el pasado domingo (74-73).
A este problema de los resultados hay que sumarle otro más importante. El del escaso número de jugadores que dispone Neven Spahija para afrontar una competición en la que puedes llegar a disputar tres partidos en cuatro días.
El rival que nos espera en cuartos de final es el favorito al título, el TAU Cerámica, que viene de perder esta jornada en casa del Madrid (81-79), en un partido que los vascos tenían totalmente dominado. El encuentro sirvió para ver que el equipo de Ivanovic no es invencible, pero que para ganarle hay que estar al 110%. Por eso todo el mundo debe creer que la victoria de los taronja es posible, ya que el Pamesa es capaz de dar lo mejor de sí mismo en estos encuentros.
Tal y como ocurrió en la Copa de Valladolid del 98, en la que aquel equipo dirigido por Miki Vukovic derrotó en cuartos de final a un TAU, que llegaba con un record de victorias muy parecido al actual, y consiguió el triunfo con una rotación escasa de seis jugadores.
- Cerca de 650 aficionados acompañarán a Pamesa Valencia en la Copa
- En recuerdo del 30 de enero de 1998
- OPINIÓN. Chimo Marco: Pamesa, el octavo pasajero