Después de la derrota en casa contra el Ricoh Manresa, el presidente ejecutivo de Pamesa, Manuel Llorente, ha anunciado la destitución de Fotis Katsikaris como entrenador de la primera plantilla, y de Johnny Rogers como director deportivo. Las dos últimas derrotas consecutivas pero sobre todo la falta de intensidad, la imagen de apatía y la inoperancia que muestra la plantilla han precipitado la decisión de la directiva azulejkera.
- OPINIÓN: La hora de Fotis
Eugenio Chillida | NOSTRESPORT.COM
Después de la derrota en casa contra el Ricoh Manresa, el presidente ejecutivo de Pamesa, Manuel Llorente, ha anunciado la destitución de Fotis Katsikaris como entrenador de la primera plantilla, y de Johnny Rogers como director deportivo.
Las dos últimas derrotas consecutivas, pero sobre todo la falta de intensidad, la imagen de apatía, y la inoperancia que muestra la plantilla en la mayoría de encuentros, han precipitado la decisión de la directiva azulejera de cesar de su cargo al técnico heleno, que llegó en 2006 para sustituir a Ricard Casas.
Fotis Katsikaris ha dirigido al Pamesa Valencia poco más de dos años, con un balance de 76
encuentros disputados en la ACB, 45 triunfos y 31 derrotas. En la Fonteta, el entrenador griego ha ganado 30 partidos y sólo ha perdido 8. Lejos de Valencia el balance del ya ex entrenador de Pamesa es totalmente diferente, con 15 victorias y 23 partidos perdidos.
Manuel Llorente afirmaba que «desde luego tengo que agradecer el trabajo que han hecho, la dedicación que han dado durante el tiempo que han estado aquí, pero en los últimos partidos las cosas no han ido dentro de lo que nuestra exigencia y del esfuerzo que hacen todas las personas, patrocinadores y propietario del club. Yo me siento mal porque esto me atañe también a mí en cuanto a que para mí también es un fracaso, pero no me queda más que reconocer mi responsabilidad porque todo lo que pasa aquí es responsabilidad mía, pero creo que era necesario hacerlo. Fotis es una gran persona, he tenido una gran relación con él. Johnny, también, y quizás él ha pecado de exceso de bondad», significó.
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