El Parc Sagunt cayó eliminado de la Recopa de Europa a pesar de tener la última posesión para sentenciar su enfrentamiento contra el Gjerpen noruego. Los aficionados saguntinos tardarán mucho tiempo en olvidar la heroicidad que a punto estuvieron de culminar las jugadoras de Cristina Mayo. El 32-27 fue el resultado más cruel para una eliminatoria que se resolvió por detalles.
RedacciónI NOSTRESPORT.COM
La salida en tromba visitante sorprendió a las valencianas, y tuvo que ser una de las no tan habituales, Eli Chávez, la que se cargara el equipo a su espalda. La espigada canaria marcó los tres primeros goles de las suyas y demostró que es una de las joyas del balonmano español del futuro. El equipo no empezó a calibrar hasta el minuto 7 y paulatinamente se acercó en el luminoso hasta tomar la delantera con el 6 a 5 tres minutos más tarde. La contienda avanzaba y la igualdad era máxima. Cerca del descanso las locales subieron su intensidad de juego pero no llegaron a superar los dos goles de ventaja, con lo que quedaba un mundo para soñar con las semis.
En la segunda mitad las constantes vitales cambiaron y las locales empezaron a creer por fin en sus posibilidades. Chávez, quien si no, estableció el primer más tres de la tarde y las noruegas veían como lo imposible no estaba tan lejos, y más con dos nuevos tantos que acercaban a las saguntinas al milagro con el 22-17 y el 27 a 22. La igualada en la eliminatoria llegó con el 28 a 22 y se repitió con el 30 a 24. El máximo acercamiento fue el principio del fin, un par de actuaciones arbitrales dudosas y dos lanzamientos al palo hicieron que la fortuna sonriera a quien menos la buscó.
El final fue de infarto. Lo único que mantenía en vida a las propietarias del Marigil era su fe y su casta. El Parc Sagunt tuvo posesión a pocos segundos de final para seguir en Europa, aunque el cansancio provoco una perdida de balón que valía una eliminatoria europea.