Se han concedido los Premios de la liga RENFE División de Honor 2008/09, por parte de la Federación Española de Rugby, tras computarse las votaciones efectuadas por los técnicos, capitanes y árbitros de División de Honor
Cátia Pereira | NOSTRESPORT.COM
Se han concedido los Premios de la liga RENFE División de Honor 2008/09, por parte de la Federación Española de Rugby, tras computarse las votaciones efectuadas por los técnicos, capitanes y árbitros de División de Honor.
Les Abelles ha sido el "equipo revelación" de la temporada. No sólo por haber mantenido la categoría en su primer año en la División, con gran mérito, sino también por la impronta de juego y actitud que dejaron sus jugadores en los terrenos de juego.
Su zaguero internacional Marcos Poggi ha sido considerado el mejor jugador promesa, con gran diferencia sobre el segundo clasificado. No fuero sólo estas las distinciones para el equipo valenciano. Eric Poulsen, que ya fue cuarto jugador más regular de la Liga y primer delantero en esa lista, ha sido ahora votado como el tercer mejor extranjero, a un solo punto del segundo. En este apartado ganó el sudafricano Ryan Le Roux (La Vila).
En definitiva, todo un reconocimiento de la élite del rugby español a los valencianos, el club con menos medios y presupuesto de División de Honor, y al que a priori se le auguraba poco menos que un papel de Cenicienta.
El resto de galardones fueron a parar al capitán de la selección española, Pablo Feijóo (CRC, Jugador Nacional), Javier Canosa (CRC, Fair Play) y Bryce Bevin (La Vila, entrenador).
En otro orden de cosas, el pasado fin de semana volvió a la Selección Española de Seven el jugador de Les Abelles David Montolíu. Tras no haber podido con ninguno de los poderosos rivales a los que se enfrentó en Londres el 7 del León, una semana anterior, el seleccionador Inchausti introdujo varios cambios en busca de la clasificación para la Final del Circuito Europeo de Sevens, a jugar en Hannover el 11 y 12 de julio.
Con la incorporación entre otros de Montolíu, España sólo cedió en la final ante Portugal, con holgados triunfos ente el resto de contendientes, de mucha menor entidad que los equipos vistos en Londres. El jugador de Rocafort fue titular indiscutible y ensayó en los partidos decisivos.