Tras tres jornadas disputadas, el UPV Maristas Valencia FS mantiene intactas sus aspiraciones de ascenso a la División de Honor tras ganar los dos partidos en casa, frente a Bujalance y Burela, y caer derrotado en la cancha de uno de los aspirantes al ascenso, el Zamora.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Con motivo de la festividad de Semana Santa, la liguilla de ascenso a División de Honor ha hecho un parón de una semana. Este fin de semana, los estudiantiles reemprenden la competición en Puertollano.
Tras tres jornadas disputadas, el UPV Maristas Valencia FS mantiene intactas sus aspiraciones de ascenso a la División de Honor tras ganar los dos partidos disputados en el Pabellón de la Universidad Politécnica de Valencia, frente a Bujalance y Burela, y caer derrotado, dando la cara, en la cancha de uno de los aspirantes al ascenso, el Zamora.
Este descanso ha venido bien a la plantilla estudiantil aunque algunos jugadores han arrastrado problemas físicos que les han impedido estar al cien por cien. Ahora es el momento de afrontar la recta final de la competición y el técnico Ricardo Iñiguez necesita tener a todos sus jugadores al máximo nivel.
El UPV Maristas Valencia FS está demostrando que puede plantar cara a cualquiera de los equipos que integran el grupo y con algo importante a su favor: no hay ninguna presión. El objetivo del equipo valenciano ya está conseguido y, ahora, lo que hay que hacer es disfrutar. Eso está haciendo que los hombres de Iñiguez estén desplegando su mejor juego como se pudo ver en el último partido ante el líder, Burela Pescados Rubén FS.