El Valencia dio el estoque final a un Real Madrid que se despide de la Liga. Con una lección de fútbol y tres goles obra de Mata, Silva y Baraja, el conjunto de Emery arrebató los tres puntos al equipo merengue y dormirá, haga lo que hagan Atlético de Madrid y Villarreal, en puestos Champions esta semana.
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- Emery "Hemos cumplido nuestro objetivo"
Víctor Pastor | NOSTRESPORT.COM
La banda de música tocaba al ritmo de los pasos de la gente que iba entrando en búsqueda de su asiento. En estos, plásticos naranjas que, minutos más tarde, conformarían un inmenso mosaico con las palabras "Ché, we can" (Ché, podemos) augurio de que esa noche ni fría ni cálida no dejaría indiferente ni a madridistas ni a valencianistas. Y es que, tras la goleada sufrida por ambos equipos en la pasada jornada, tanto el objetivo de los de Emery de asentarse en puestos Champions como el del equipo merengue de mantener las posibilidades de arrebatarle la liga al Barcelona, recibieron un duro golpe. Era noche de redenciones.
Dos dudas sobrevolavan las mentes de los periodistas durante esta semana con respecto al partido: ¿Javi García o Van Der Vaart? ¿Moretti o Alexis? Los españoles fueron las elecciones de ambos bandos, sabedores de la importancia del choque. Unai Emery, que colocó a Alexis en la banda izquierda y con César entre los tres palos, completó la defensa con Albiol y Maduro como centrales y Miguel en la banda derecha. Por delante, un doble pivote formado por Marchena y Baraja que buscarían, en las bandas, a Joaquín y Mata. Entre ellos, Silva sería el encargado de poner los balones en bandeja a un Villa en sequía goleadora.
Con el pitido inicial de Iturralde, ambos equipos comenzaron un juego de respeto con algún golpe de tuteo, como ocurriera en el propio Mestalla ante el Barça. Ambos equipos se tantearon durante los diez primeros minutos pero, tras estos impases iniciales, en el primer cuarto de hora, el Valencia había colocado ya dos balones dentro del área de Casillas. El Madrid mostraba síntomas de adormilamiento, de sufrir un principio de anemia futbolística. El conjunto de Emery leyó perfectamente este diagnóstico y comenzó a sentir una comodidad en el campo que se reflejaba en un juego al primer toque de los chés que, de nuevo, jugaban con un jugador más: la afición. Los espectadores, con sus gritos y sus aplausos, ponían nerviosa a la fiera herida que era el Real Madrid y, ésta, perdía balones de una manera a la que no tiene acostumbrado.
El "chorreo" se materializó
En el minuto 22, Mestalla quedó muda ante el gesto de Silva: se tocaba el abductor y alzaba la mano en dirección al banquillo. Pero siguió y no precisamente cojo puesto que, cinco minutos más tarde, cedería un balón a Villa para que éste, en una jugada propia de fútbol sala, pusiese el primer gol en bandeja a Juanín Mata que suma ya 11 tantos en su haber. Tan sólo cuatro minutos después, en el 31, Silva hace subir el 2-0 al marcador con un tiro raso que Casillas no se espera. La afición valencianista rugió con este segundo tanto y empujó a su equipo a unos veinte minutos de auténtico toreo futbolístico del rival. Un Juande Ramos abatido no daba ni instrucciones a sus hombres y esto contrastaba con los comentarios de la afición ché en referencia al juego del Valencia: "Parece la Brasil de Pelé". Con el pitido que indicaba el camino a los vestuarios, siete disparos por parte del conjunto de Emery y ninguno por parte del Madrid, llegó el descanso.
Con la reanudación, nada reseñable puesto que el monólogo valencianista continuó y continuó con ocasiones claras de gol como la de Villa que no alcanza a rematar un balón que se pasea por la línea de gol o la de Baraja que, tras un magistral taconazo del Guaje, envió a las nubes el balón. En el minuto 55 se confirmaba lo que nadie quería oír: Silva, lesionado, es sustituído por Míchel. El canario se llevó una ovación ensordecedora que contrastaría con los pitidos del primer cambio de Juande: Van Der Vaart saltó al terreno de juego e intentó echarse al equipo a la espalda pero sólo Robben y Marcelo respondían al estímulo neerlandés que tan sólo consiguó que su equipo disparase tímidamente a la portería de César.
La guinda del pastel
Con el cambio de un Joaquín que se reconcilió con la afición por el héroe valencianista más reciente, Pablo Hernández, en el minuto 62, el Valencia refrescó la banda derecha por la que llegaría el tercer gol, la guinda del pastel. El extremo diestro colocó, cinco minutos más tarde, un balón bombeado a Baraja que, desde fuera del área, enganchó una precisa volea ajustada al palo derecho de Casillas firmando su mejor actuación de esta temporada. Mestalla volvió a rugir pero, con el cambio de Mata por Vicente en el minuto 76, llegó el apoteósis: la afición coreaba el nombre del burgalés en un perfecto coro de 50.000 voces al unísono. El conjunto de Emery, lejos de relajarse, buscó un cuarto gol que estuvo cerca, en las botas de Villa. En los diez últimos minutos del encuentro, el Madrid intentó marcar un tanto que aminorase la diferencia pero no hubo forma y Vicente avisó de que los locales aún no habían dicho su última palabra. Con el pitido final, Mestalla rompió en aplausos hacia los suyos que dormirán durante toda la semana en puestos Champions.
DATOS DEL PARTIDO
3 – VALENCIA: César, Miguel, Albiol, Maduro, Alexis, Marchena, Baraja, Joaquín (Pablo, m.62), Silva (Michel, m.55), Mata (Vicente, m.76) y Villa.
0 – REAL MADRID: Casillas, Sergio Ramos, Cannavaro, Metzelder, Heinze, Javi García (Van der Vaart, m.58), Gago, Robben, Raúl, Marcelo (Drenthe, m.83) e Higuaín.
Goles: 1-0, m.29: Mata. 2-0, m.32: Silva. 3-0, m.67: Baraja.
Árbitro: Iturralde González, del colegio vasco. Amonestó por el Valencia a Silva, Marchena y Alexis y por el Real Madrid a Javi García, Marcelo y Gago.
Incidencias: partido disputado en el campo de Mestalla ante 50.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones. Se mostró un gran mosaico en el que se podía leer el texto "Che, we can" (Ché, podemos).
- Emery "Hemos cumplido nuestro objetivo"