El Castellón disputó el miércoles un partido de pretemporada ante el Alicante. Ambos equipos compartirán espacio en la categoría de Plata en la próxima campaña. El equipo de Carlos Granero guió el encuentro y mostró el camino de la Segunda División A, marco el ritmo del partido sobre todo en los primeros 45 minutos.
Redaccion | NOSTRESPORT.COM
El Castellón disputó el miércoles un partido de pretemporada ante el Alicante. Ambos equipos compartirán espacio en la categoría de Plata en la próxima campaña. El equipo de Carlos Granero guió el encuentro y mostró el camino de la Segunda División A, marco el ritmo del partido sobre todo en los primeros 45 minutos.
La escuadra albinegra realizó un ejercicio de esterilidad que le provocó un terrible desgaste. Por el contrario, el Alicante, con Alan, creció y creció hasta gobernar sin excesiva oposición. El equipo celeste tuvo dos ocasiones en la primera parte y convirtió una: Alan fue quien batió desde la frontal del área a Carlos Sánchez. Los jugadores del Alicante demostraron que se complementan a la perfección con el míster Carlos Granero.
Abel hurgó en el sistema para convertir el 4-1-4-1 en un elástico 4-2-3-1. El despertar de Mario Rosas coincidió con una parálisis colectiva. El Alicante dio un pasó atrás para cobijarse y Uranga se sintió bien en la mediapunta. En ese eje se convirtió en un puñal devastador con potestad para ajusticiar a sus rivales. La diana de la igualada nació desde sus botas. Un balón perfecto al espacio libre del costado zurdo finalizó con un centro que concluyó Uranga entrando desde atrás como un relámpago. Fue el resumen de un duelo cargado de una atmósfera que presagia el futuro que se muestra en la Segunda División A.