La derrota la pasada jornada ante el Menorca ha dejado al técnico del equipo Fotis Katsikaris en una situación difícil. En su tercera temporada al frente del Pamesa, no se percibe una mejora real que eleve el nivel del equipo para poder disputar las competiciones, con lo que todas las miradas apuntan en la dirección del técnico como el principal causante.
Alexander Gamón l NOSTRESPORT.COM
Si alguien que no estuviese en el entorno del Pamesa Valencia observase las estadísticas del equipo, no vería lógica la situación que se está generando, donde el entrenador está más que en entredicho, cuando el equipo se sitúa quinto en la clasificación con tres victorias y dos derrotas.
La respuesta que se le podría dar es que después de dos años, recién cumplidos, con el mismo entrenador, no se ha observado la evolución lógica que se tendría que dar con la plantilla y el presupuesto con el que cuenta el equipo «taronja».
Falta de carácter competitivo
Con la llegada de Manuel Llorente al club azulejero, se preveía que se iba a dar el salto de calidad necesario para equipararse de nuevo con los grandes de la competición y así se olvidarían estos años en los que el equipo ha pasado sin más pena que gloria.
La pasada campaña, que fue la primera de Llorente como directivo, el equipo acabó quinto en la clasificación general con veintidós victorias y diez derrotas. Además de contar en la plantilla con el tercer máximo anotador de la competición, Rubén Douglas. Se ganaba con tranquilidad a los peores equipos y se perdía con una mayor tranquilidad contra los teóricos «grandes». Por tanto a la hora de la verdad, en la Copa se cayó ante el DKV con gran claridad en la primera ronda y en los Play-offs la derrota fue contra el Tau, con la misma, o mayor claridad aún si cabe.
La confianza era total con el entrenador heleno, ya que era el primer año que cogía desde el principio al equipo y se habían fichado a un buen número de jugadores que eran importantes en la plantilla. Sin olvidar que Katsikaris fue el técnico que sacó al club de una de sus peores situaciones, en posición de descenso, metiéndolo en Play-offs, donde se perdió ante el Real Madrid en primera ronda, de nuevo.
Más de lo mismo
En este año ya no valían las escusas. Se mantiene prácticamente el mismo bloque, con algunas incorporaciones como la de Rafa Martínez, que lo único que hace es sumar calidad al equipo. Pero la rutina sigue siendo la misma, perdiendo partidos importantes como el del Barça y ahora también contra los más pequeños, como el Menorca.
Es cierto que hay algunos jugadores como Douglas o el repescado por tercera vez, Dikoudis, que no están a su mejor nivel, pero Víctor Claver sí, siendo el máximo anotador del equipo y demostrando a todos que ya el año pasado merecía más y mejores minutos. Sin contar que la recuperación de Vule Avdalovic hará que el equipo cuente con la mejor pareja de bases pueros de la liga, junto a Albert Oliver. Así que la situación no parece que sea solamente de los jugadores, porque con la gran calidad que hay en el equipo, sino responde uno, lo hace el otro. Es la dinámica del equipo lo que hay que cambiar e igual la mejor solución es cambiar de entrenador, tal y como se hizo con Ricard Casas.
Con todo esto, es lógico que la situación de Katsikaris sea complicada. Por presupuesto y plantilla el club «taronja» debe aspirar a todo, y no conformarse con hacer buenas temporadas regulares, porque eso no sirve de nada.