La conocida atleta española, campeona mundial de 3.000 obstáculos, ha sido detenida por tráfico de dopantes a sus compañeros
Alberto E. López Carrión | NOSTRESPORT.COM
El deporte español sufrió este jueves un duro golpe: Marta Domínguez, campeona del mundo de 3.000 metros obstáculos, fue detenida por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y, tras prestar declaración durante más de ocho horas, fue puesta en libertad con cargos. Se le acusa de tráfico de sustancias dopantes a otros deportistas, delito que se castiga con penas de seis meses a dos años de prisión, además de dos años de sanción por posesión de sustancias.
La detención de la deportista, una de las catorce detenidas en la que ya se conoce como ‹‹Operación Galgo››, se realizó tras una llamada telefónica entre ésta y uno de los implicados. La Guardia Civil ya tenía intervenido el teléfono con autorización judicial, y cuando realizó una confusa pregunta a Domínguez a la que la deportista respondió “Ahora no tengo”, ya se puso bajo vigilancia a la campeona hasta el momento de su detención.
Las sustancias intervenidas en la operación han sido esteroides, anabolizantes (mejoran la potencia y la explosividad en esfuerzos físicos de corta duración), EPO y restos de sangre para transfusiones (aumentan la cantidad de glóbulos rojos, hay más hemoglobina y mayor circulación de oxígeno a los músculos, lo que retrasa la fatiga) y productos para manipular muestras (para no dejar restos en pruebas anti-doping como los análisis de orina).
Este suceso, además de dañar la imagen del deporte español en general y el atletismo en particular, ha obligado al presidente de la RFEA (la federación nacional de este deporte) a suspender cautelarmente el nombramiento de la deportista como vicepresidenta de la Real Federación Española de Atletismo.