Regresó un año más la Euroliga a la Fonteta, que se encargó de poner un buen ambiente para recibir en la primera jornada a uno de los equipos de Final Four de la temporada pasada, como es AS Mónaco. La afición taronja se quedaría sin ver el debut europeo de Kemba Walker, que fue baja, y la vuelta de un viejo conocido como Jordan Loyd.
El encuentro dio comienzo con un Valencia Basket jugando de tú a tú, con un quinteto inicial formado por Jones, Robertson, Puerto, Inglis y Davies. Las dos primeras faltas en ataque, una de cada equipo, ya reflejaban lo físico que iba a ser este choque. Los minutos fueron pasando y los errores concretos penalizaron al instante a un cuadro local poco consistente en defensa y demasiado individualista en ataque. La momentánea falta de ideas llevaba a este descontrol, que hizo que Stefan Jovic saltara a la cancha con un quinteto nuevo. En él, Semi Ojeleye fue el único faro de luz en anotación, aportando en rebote ofensivo y efectividad desde el perímetro. Sus 8 puntos al salir amortiguaron los cuatro tiples de los monegascos, dejando el primer cuarto con un 17-20.
La primerísima posesión del segundo cuarto encendió a la Fonteta cuando una falta personal de Ojeleye -la segunda- llegó siendo una falta en ataque clara de Okobo. Mumbrú no se escondió y fue amonestado con técnica. Tras esto, el equipo se activó con Nate Reuvers y Jaime Pradilla, dos jugadores bajo el foco por su intensidad, aportando jugadas inteligentes, defensa y puntos cuando nadie más lo hacía. De hecho, Pradilla anotó el triple que ponía a Valencia por primera vez a la cabeza (26-25).
Mumbrú optó por mantener a dos bases en pista, con Jovic y Jones controlando el partido. Tramo en el que Valencia se llegó a colocar con una ventaja de 4 puntos. Mike James, sin embargo, seguía a lo suyo y aprovechaba la ventaja en los pick and rolls al atacar al defensor grande, aspecto en el que precisamente Pradilla y Reuvers sufrieron. El norteamericano le daba la vuelta a la situación por sus propios medios y ponía el 32-36 en el marcador. Kassius Robertson despertó en el momento más indicado y con sus dos tiros libres (de tres) y un triple lo dejó en un 39-38 al descanso. Resaltó la falta de minutos de Davies (3:33) y el paso testimonial de Víctor Claver, sin quitarse la camiseta de calentamiento. La peor noticia, la lesión en el hombro de Jared Harper en sus 8 minutos de juego.
El partido se enfrió y los puntos no llegaban en los primeros minutos del tercer cuarto. El parcial de 2-6 ponía a Mónaco por delante y evidenciaba que el descanso le vino mal a los taronja. James ya sumaba 17 puntos a base de con canastas imposibles y sacaba adelante a un Mónaco también falto de ideas, pero más aplicado en defensa. Un triple de Ojeleye desatascó la situación estando 8 puntos por debajo, seguido por Robertson, que con su segundo tiro hacía una vez más la goma en el marcador (49-51). Claver hacía su primera aparición a falta de medio minuto para el término del cuarto, sustituyendo a Ojelye bajo cánticos de MVP. Acto seguido, Reuvers daba esperanzas para el último cuarto con el triple del 53-51.
En el cuarto cuarto Valencia Basket seguía dando lo que se demanda del equipo: menos altibajos y carácter. A base de forzar pérdidas, atacar el rebote ofensivo y defender sin complejos a Mike James, los taronja ostentaban una ventaja de 5 puntos a falta de cinco minutos para el final. La nota negativa se la llevaba Jones, acaparando demasiado en cada posesión y agotando las opciones a contrarreloj. En los últimos cinco, el partido se embarró y los puntos llegaban a cuentagotas. James, otra vez, volvía a complicar la situación con un triple tras recibir un tapón de un Ojeleye que voló para llegar al balón.
Un último minuto de infarto, comenzado por la canasta de Davies bajo el aro y el triple solitario y valiente de Jones, le devolvía la ventaja (66-63) a un Valencia que tuvo más temple que otras veces. La antideportiva por codazo de Alpha Diallo sobre Ojelye colocó al alero en la línea de tiros libres para que escuchara de nuevo los cánticos de MVP y a su afición celebrar los cinco puntos de margen. Los dos libres de Jovic dejaban el 70-63 definitivo, con La fonteta botando. Resultado final: 70-65.
Una actuación coral que resume muy debidamente el trabajo en el que se tiene que centrar el equipo para sacar partidos de esta exigencia. Un año más, Mónaco no sabe lo que es ganar en Valencia.