Albert Costa ha hecho oficial la convocatoria para la final de la Copa Davis que se disputará en el palau Sant Jordi del 4 al 6 de diciembre. Los elegidos son Rafa Nadal, Fernando Verdasco, Ferrer y Feliciano López.
Alberto Chilet | NOSTRESPORT.COM
Albert Costa ha hecho oficial la convocatoria para la final de la Copa Davis que se disputará en el palau Sant Jordi del 4 al 6 de diciembre. Los elegidos son Rafa Nadal, Fernando Verdasco, Ferrer y Feliciano López.
Albert Costa ya lo ha hecho oficial. Pese a que el seleccionador español ya tenía claro el cuarteto desde hace una semana, ha esperado al fin del Masters de París para comunicarlo. Los elegidos para disputar la última eliminatoria son Rafa Nadal, Fernando Verdasco, David Ferrer y Feliciano López. Nadal, ausente en las dos últimas convocatorias por lesión, liderará a un equipo que tendrá como objetivo conseguir su cuarta copa Davis.
Juan Carlos Ferrero lo verá desde la grada
La gran ausencia de la convocatoria es Juan Carlos Ferrero, jugador que había contado para Costa en las últimas rondas y que dio el punto definitivo a España contra Alemania al vencer a Andreas Beck en tres sets.
El de Onteniente no podrá repetir la actuación del 2000 cuando jugó y ganó el punto definitivo contra Lleyton Hewitt que dio a España su primera ensaladera. Ferrero, no ha sido ni siquiera elegido como jugador reserva. Ese puesto lo ocupará un Tommy Robredo que tiene bastantes posibilidades de jugar si Ferrer no se recupera a tiempo de su lesión.
Stepanek liderará a la República Checa
El capitán checo Jaroslav Navratil también ha dado a conocer los jugadores que conformarán el equipo checo. Un Radek Stepanek muy en forma liderará la convocatoria, junto a Tomas Berdych. Del dobles se encargarán Jan Hajek y Lukas Dlouhy uno de los mejores doblistas del ránking.
Los checos no se lo pondrán nada fácil a España, y no hay que menospreciar a una selección que ha dejado en el camino a otras grandes como Francia, Argentina y Croacia. Además Stepanek que viene de disputar las semifinales del Masters de París es un peligro en los partidos individuales.