Justo empate en el Rico Pérez (2-2) en un derbi que, pese a no defraudar, se vio deslucido por el protagonismo del árbitro Muñiz Fernández. El Hércules se adelantó por dos veces en el marcador, aunque ambos equipos dispusieron de ocasiones para decantar el duelo a su favor. Con este resultado, el Villarreal deja escapar la oportunidad de auparse al liderato de la Liga.
Sergio Soler | NOSTRESPORT.COM Justo empate en el Rico Pérez (2-2) en un derbi que, pese a no defraudar, se vio deslucido por el protagonismo del árbitro Muñiz Fernández. El Hércules se adelantó por dos veces en el marcador, aunque ambos equipos dispusieron de ocasiones para decantar el duelo a su favor. Con este resultado, el Villarreal deja escapar la oportunidad de auparse al liderato de la Liga.
No hubo sorpresas en los onces. Esteban Vigo situó al portugués Tiago Gomes acompañando a Fritzler en la medular, mientras que apostó por Tote para ocupar el costado derecho del ataque. En el ‘submarino’, la ausencia del lesionado Marchena en la zaga fue cubierta por Gonzalo Rodríguez.
Los dos equipos se mostraron sin complejos desde el comienzo. Los alicantinos insistían por banda, sobre todo mediante Drenthe, su hombre más incisivo. El Villarreal, por su parte, recurría al buen hacer de Cazorla y Borja Valero en el centro del campo. Así, fue el conjunto amarillo el primero en avisar con peligro. Primero, con un disparo de Nilmar al larguero y, posteriormente, con un mano a mano del propio brasileño ante Calatayud.
El Hércules no desapareció en ningún momento del partido y en el minuto 26 acabó encontrando premio. En una falta indirecta, Valdez sorprendía a la defensa amarilla para romper con facilidad el fuera de juego y batir a Diego López desde dentro del área. Pero la ventaja alicantina apenas duró dos minutos. Una rápida internada de Ángel en el área acabó en pase de la muerte para Capdevila, completamente solo en el segundo palo, que no perdonó. El partido prometía emoción sin tregua.
Muñiz Fernández quiso unirse al espectáculo
La emoción del fútbol ofensivo desplegado por ambos equipos fue eclipsada en parte por la actuación de Muñiz Fernández. El colegiado asturiano condicionó el encuentro con la expulsión de Trezeguet al borde del descanso, tras algún improperio por parte del francés. Ya en la recta final del partido, el Villarreal acabó con nueve hombres. En total, el árbitro mostró una docena de tarjetas en un partido libre de acciones violentas.
En la reanudación, los hombres Esteban Vigo dieron un paso atrás, cediendo el dominio a un rival con ansia de gol y sobrado talento para conseguirlo. Cazorla tomó el mando y su conexión con Borja Valero no tardó en dar sus frutos. Una gran asistencia del asturiano fue aprovechada por el ex del Mallorca para cruzar el balón con acierto, lejos del alcance de Calatayud.
Con media hora por delante, aún hubo alternativas para mover el marcador. El Hércules se repuso y fue superior en los minutos finales, con un hombre más sobre el campo. Drenthe pudo haber dado la victoria a los blanquiazules gracias a un peligroso disparo de falta que Diego López envió a córner. Pero no hubo tiempo para más. Los dos equipos dieron por bueno el punto, tras un derbi que mereció la pena disfrutar.
Ficha técnica Hércules (2): Calatayud; Cortés, Abraham Paz, Pamarot, Peña; Fritzler, Tiago Gomes (Sendoa, min. 82), Tote (Rufete, min. 46), Drenthe; Valdez y Trezeguet.
Villarreal (2): Diego López; Ángel, Musacchio, Gonzalo, Capdevila; Bruno, Senna (Cani, min. 43; Jefferson Montero, min. 83), Borja Valero, Cazorla; Rossi (Catalá, min. 90) y Nilmar.
Goles: 1-0, min. 26, Valdez; 1-1, min. 28, Capdevila; 2-1, min. 40, Trezeguet; 2-2, min. 63, Borja Valero.
Árbitro: Muñiz Fernández (comité asturiano). Por parte del Hércules expulsó a David Trezeguet con roja directa y amonestó al propio Trezeguet, Pamarot, Drenthe, Valdez y Fritzler. En el Villarreal, expulsó con roja directa a Musacchio y a Borja Valero por doble amonestación, mientras que vieron la amarilla Rossi, Cazorla y Capdevila.
Incidencias: Partido correspondiente a la 7ª jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Rico Pérez de Alicante, ante unos 18.000 espectadores. En los prolegómenos del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria del ex futbolista Juan Carlos Arteche.