El Levante logró salvar un empate en uno de los estadios más complicados de PrImera. La sobresaliente actuación de Keylor Navas, que suplía bajo los palos al sancionado Munúa, y la firmeza defensiva permitieron a los de Juan Ignacio Martínez aguantar a una Real Sociedad que jugó con superioridad la última media hora. Carlos Vela y Michel anotaron los goles, ambos de penalti.
José Soler Amorós | NOSTRESPORT.COM
Reto complicado el que afrontaba el Levante de Juan Ignacio Martínez. Con las ausencias de David Navarro, El Zhar y Munúa, el cuadro granota medía su potencial liguero ante una Real Sociedad que impresionaba con su juego atractivo y acariciaba las plazas que dan acceso a Europa.
Desde el arranque, los de Philippe Montanier saltaron con una marcha por encima del rival y acosaban el área defendida por Keylor Navas por medio de las bandas. Sin embargo, el Levante, bien armado atrás, mostraba sus cartas al contragolpe. Pedro Ríos avisó a los diez minutos con un tímido disparo que atrapó Claudio Bravo sin problemas.
Firmeza levantinista
Los visitantes se dejaban notar y demostraban seriedad en las salidas, pero el equipo donostiarra exigía con una serie de combinaciones que surtieron efecto en el minuto 17, cuando el colegiado interpretó penalti en una pugna entre Nikos y Carlos Vela que benefició de manera dudosa al delantero mexicano. El propio Vela se encargó de abrir el marcador y de subir su décimo tanto en Liga.
Aún así, el Levante no escondió sus garras y prosiguió con su particular camino hacia el gol. Con la incursión de los laterales, los de Juan Ignacio buscaban superioridad en ataque, y en una de esas, Christian Lell superó en velocidad al Chori Castro, que pagó su inexperiencia en defensa derribando al alemán en el interior del área. Michel se encargó de igualar ajustando el cuero al poste izquierdo.
A partir de ahí, el encuentro entró en una dinámica ofensiva que hacía difícil presagiar qué equipo sería el encargado de anotar el siguiente gol, aunque el arreón final lo protagonizó el equipo de casa. Vela y Griezmann desarmaron una zaga levantinista que llegó viva al descanso gracias a la escasa puntería de los peloteros donostiarras y a las intervenciones de Keylor Navas.
La segunda mitad se inició calcada a la anterior. La agresividad ofensiva de la Real Sociedad continuaba sin inquietar los dominios del cancerbero visitante. Mientras, el Levante dibujaba las jugadas en la medular y, con menos, generaba mayor peligro. Michel volvió a la carga con un tiro envenenado que golpeó en el larguero.
La intensidad no cesaba y ambos conjuntos sacaron el disparo lejano como medio para buscar el desequilibrio. Griezmann y Diop lo intentaron desde lejos, pero tanto Claudio como Keylor se mostraban sobresalientes.
Expulsión inesperada
Pese a los buenos síntomas que ofrecía el juego levantinista, una dura entrada de Nikos sobre el Chori Castro supuso la segunda cartulina amarilla para el griego, que dejaba en inferioridad a su equipo.
Tocaba sufrir. Keylor Navas asumió galones bajo los palos y ejemplificaba el oficio y compromiso de toda la plantilla, supliendo de manera sobresaliente la ausencia de Munúa. Los locales incrementaban su asedio conforme se sucedían los minutos, pero el Levante se sostenía agazapado atrás, sin cesar en sus intentos de golpear a la contra.
En los minutos finales, ambas escuadras notaron el cansancio, lo que permitió al Levante agarrar un punto digno, después de aguantar 30 minutos con un jugador menos y con el desgaste que supuso la resaca ante Olympiacos en la Europa League.