El Meridiano Alicante sigue su caída en picado en esta Liga ACB 2010/2011 tras caer ante un Assignia Manresa que consigue así la primera victoria de la temporada. Los de Óscar Quintana parecían tener el encuentro controlado, pero el pundonor de los visitantes pudo más y la victoria vuela hacia tierras catalanas.
Redacción Alicante | NOSTRESPORT.COM
Difícil se hace escribir una crónica de un partido en el que cada periodo ha resultado una historia bien diferente. Y más difícil, quizá, porque el Meridiano ha vuelto a repetir errores pasados, y de no hace tanto tiempo … hace tan sólo 15 días, el Menorca Bàsquet ya consiguió la victoria en Alicante siguiendo el mismo guión. Y es que esta derrota deja en una posición muy complicada al equipo y a su técnico, Óscar Quintana. A nuestro entender, la solución – una vez vista la calidad real de la plantilla alicantina – no debería pasar necesariamente por el cambio de técnico, sino por dos o más fichajes que refuercen la anotación de una escuadra que no está tan mal en defensa como sí lo está en ataque. Pero ya se sabe que la ley (no escrita) del deporte profesional siempre hace romper la cuerda por el mismo punto…
Comenzó el choque con las defensas prevaleciendo sobre los ataques, con flojos porcentajes de tiro en ambas escuadras. Los locales dominaban el rebote en ambas zonas, mientras que su rival lo basaba todo en la defensa y en el juego de sus pívots. El entrenador manresano, Jaume Ponsarnau, intentó sorprender con una zona 3-2, y a fe que lo consiguió. Una sola canasta de 2 consiguió el Meridiano en este primer periodo, que sólpodía anotar desde los 6’25 o desde el tiro libre. Pobre bajage para un conjunto que aspira a mantenerse en la Liga ACB. Y de no ser por su mal porcentaje en los minutos finales, los visitantes se hubieran puesto antes por delante, pues este periodo acabó 16-14 para los locales, que veían como algunos sectores de la afición ya ensayaban los primeros pitos al técnico y al juego de su equipo. Sólo un dato, el de los porcentajes de tiro del Meridiano en este periodo: 1/8 en tiros de 2, 3/5 en tiros de 3 y 5/6 en tiros libres.
El segundo periodo siguió la misma tónica. Los del Meridiano no encontraban el camino al aro manresano, mientras que estos, pasito a pasito, iban distanciándose de su rival (16-22, minuto 14), de la mano de un Gladyr que martilleaba el aro alicantino dersde los 6’25. La zona se le seguía atragantando al Meridiano, mientras que el ataque del Manresa, sin ser nada del otro mundo, sólo tenía que anotar con cierta regularidad para aventajar peligrosamente a su rival en el electrónico (19-29, minuto 17). Como resultado de todo ello, la valoración de los locales fue de 0, mientras que la de su rival fue de 21. Y sigamos con el dato de los porcentaje de tiros locales en este periodo: 0/7 en tiros de 2, 1/3 en triples y 1/2 desde los 4’70; su rival en estos dos periodos, 9/18 de 2, 4/11 de 3 (los 4 de Gladyr) y 1/2 en el tiro libre.
Pero tras el reglamentario paso por vestuarios, el partido cambió de decoración por completo. Los de Quintana parecían otro equipo, activo en defensa y seguro en ataque. Un +8 de parcial en tan sólo 2 minutos enardecía a la afición, y obligaba a Ponsarnau a solicitar tiempo muerto para tratar de parar el despegue local. Los de Manresa trataron de reaccionar rotando banquillo, pero de donde no hay no se puede sacar, valga el refrán popular. El juego bajo tableros tenía color local (destacando Andriuskevicius y Doellman), y ahí cimentaron los de Quintana su remontada en este periodo. Visto lo visto, el choque parecía decantarse hacia el bando alicantino.
Pero en baloncesto hasta que el árbitro pita el final nada está decidido definitivamente, y así sucedió también (y ya van …) esta vez. La defensa alicantina seguía como en el tercer periodo, agresiva y acertada, y los de Quintana alcanzaron su máxima diferencia hasta el momento con tan sólo 90 segundos jugados de este periodo, 49-39. Tras el subsiguiente tiempo muerto de Ponsarnau, la defensa manresana comenzó a funcionar, recortando la ventaja de su rival (53-49, minuto 33). Pese a ello, la quinta personal de Gladyr pareció dejar el choque casi visto para sentencia (60-49, minuto 34), pues los de Quintana anotaban con regularidad y su rival no parecía encontrar quien comandara el ataque manresano. Pero ahí aparecieron los jóvenes San Miguel y Llorca, que en fulgurantes acciones de 1×1 acabadas en canasta y personal comenzaron a sembrar de dudas al equipo alicantino, que veía aparecer en sus mentes el fantasma de la derrota, creciendo por momentos su ansiedad (62-56, min. 37; 65-60, min. 38; 67-65, min. 39) ante la zona 3-2 de los del Manresa. El balón quemaba en las manos de los jugadores locales, mientras que el público asistía atónito a una película que ya había visto en otra (¿otras?) ocasiones.
Con el partido sin decidir, se entró en el último minuto de juego, y ahí surgió la figura de Jordi Grimau, que con un triple adelantó a los suyos a falta de tan sólo 4 segundos para el final. El Meridiano tenía, pues, balón para ganar, y su ataque acabó no en canasta, sino en falta ofensiva de Doellman. Dos tiros libres, de nuevo anotados por Grimau, pusieron el resultado definitivo. Un resultado que condena a los de Quintana a posiciones de descenso, mientras que su rival coge algo de aire con esta su primera victoria.
FICHA TÉCNICA
MERIDIANO ALICANTE, 67: Heurtel (9), Erdogan (20), Stojic (6), Doellman (12), Sow (2) -cinco inicial-, Cazorla (0), Llompart (8), Andriuskevicius (10), Urtasun (0).
ASSIGNIA MANRESA, 70: San Miguel (12), Montáñez (0), Grimau (7), Lewis (2), Slokar (8) -cinco inicial-, Dani López (2), Gladyr (21), Llorca (13), Majstorovic (5) y Alzamora (0).
ANOTACIÓN POR PERIODOS: 16-14, 4-17, 24-8, 23-31.
VALORACIÓN POR PERIODOS: +16 – +14; +0 – +21; +35 – -3; +18 – +38.
ÁRBITROS: Sres. Arteaga, Peruga y Munar. Eliminaron por falta personales a Justin Doellman, del Meridiano; y a Gladyr, del Assignia Manresa.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 7 de la Liga ACB 2010/2011, disputado en el Centro de Tecnificación de Alicante ante unos 4.000 espectadores.
FOTOGRAFÍAS: José Fco. Martínez