Barkero vuelve a la máxima competición. Lo hace con el Levante UD, en Orriols, donde espera poder seguir martilleando la portería rival con sus mortíferos zapatazos desde la lejanía.
Pau Borredá | NOSTRESPORT.COM
Potencia y precisión son las dos cualidades necesarias que se le deben exigir a un goleador. Barkero no sólo las posee, sino que las combina con un estilo tan personal y efectivo que ha hecho de su pierna izquierda una de las más temidas de la liga. Mientras que los futuros rivales del Levante UD ya sueñan con sus misiles teledirigidos a la escuadra de sus porterías, en Orriols se frotan las manos por volver a ver a este crack anotar con un toque tan característico como eficaz.
El ex del Numancia es un atacante como pocos. Sus ofensivas por la banda izquierda se han convertido en una amenaza latente para cualquier equipo. Pero lo que realmente caracteriza a este jugador vasco es su pasmosa capacidad para anotar desde la media y larga distancia, ya sea con el cuero controlado o en jugadas a balón parado. Especialmente en este último tipo de situaciones, Barkero se desenvuelve como pez en el agua. Combina potencia y precisión para colocar el esférico allá donde pone el ojo, en un lugar inalcanzable incluso para los mejores porteros de la liga.
Formado en las categorías inferiores de la Real Sociedad (club con el que debutó en la máxima categoría), Barkero pasó por el Toulouse y el Eibar en calidad de cedido, para posteriormente regresar al club guipuzcoano. Tras otra experiencia en Albacete, el recién ascendido Numancia lo sedujo para jugar en Los Pajaritos.
Ahora recala en las filas del Levante UD para aportar experiencia y espectáculo. Porque los goles del francotirador Barkero rara vez pasan desapercibidos. Su nueva afición espera su debut con impaciencia.