El miércoles era el día fijado para la reunión entre el portavoz de la actual directiva del Levante José Antonio López Lara y Vicente Andreu, responsable del grupo auditor que marca el destino económico del club. En ella, ambos cruzarán sus ultimatums.
Marcelo Giordano | NOSTRESPORT.COM
El miércoles era el día fijado para la reunión entre el portavoz de la actual directiva del Levante José Antonio López Lara y Vicente Andreu, responsable del grupo auditor que marca el destino económico del club. Los casi tres millones de desfase presupuestario ha sido el punto de desencuentro entre ambos, y mientras uno amenaza con dimitir, el otro amenaza con destituirle.
López Lara tiene que demostrar ante los administradores judiciales que es capaz de hacerse cargo de esta cantidad, y aunque el portavoz asegura que traerá el dinero, Vicente Andreu no quiere esperar y trabaja en alternativas con la idea de destituir al actual consejo lo antes posible. La confección de una directiva o junta gestora limpia formada por reputados granotas, atraer nuevos inversores o como último recurso hacerse ellos cargo temporalmente del club.
Mientras, López Lara ha mantenido reuniones con inversores de su confianza con tal de pagar los 45 millones de euros con los que se haría con el control del club. Esta inversión a largo plazo solo es viable si son ellos los que gestionan el club de ahora en adelante, con lo que los administradores deberían darle un voto de confianza al actual consejo, cosa que, a día de hoy, parece imposible.
Hay una batalla por hacerse con el control del Levante entre directiva y administradores, con numerosos ultimatums por ambas partes. El tiempo dirá en qué manos acaba cayendo el control del club.