La torrencial lluvia que descargaba sobre el Luis Suñer al inicio del partido pareció estimular las ansias de victoria de ambos equipos. A los cinco minutos Romero lanzó al exterior de la red de Rangel cuando se encontraba en posición franca. Era la primera de las varias ocasiones de gol que se presenciaron en el primer acto.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
La torrencial lluvia que descargaba sobre el Luis Suñer al inicio del partido pareció estimular las ansias de victoria de ambos equipos. A los cinco minutos Romero lanzó al exterior de la red de Rangel cuando se encontraba en posición franca.Era la primera de las varias ocasiones de gol que se presenciaron en el primer acto. Paco sufrió un par de sustos a disparo de Manrique desde lejos y en una internada de Máyor pero supo guardar su meta. Los azulgrana basando su juego de ataque en balones directos pusieron en apuros a la adelantada zaga blanquinegra. Madrigal convirtió un cabezazo suyo en el minuto 20 en una gran ocasión local tras magnífico servicio de Santamaría; el balón, caprichoso, se paseo por delante de la meta forastera.El ntinyent apenas era capaz de hilvanar juego acusando en demasía la falta de su cerebro Montava.Solo alguna internada de Dieguito y la lucha de Máyor encendían la luz de alarma en la zaga local.Fue en el minuto 41 cuando Romero, que la temporada pasada no disfrutó de un solo minuto en el Ontinyent, controló en velocidad, encaró a Rangel y definió magníficamente para transformar su opción en gol.
La segunda mitad empezó con polémica, Rojas, recién incorporado al juego, remató espléndidamente una falta servida desde la izquierda al fondo de la red. La acción muy dudosa, fue anulada por fuera de juego. Poco después, de nuevo Romero, ajustó un fenomenal disparo que sacó in extremis Rangel; segundos después, Heras, totalmente solo, en el área pequeña perdonó el segundo de los alzireños.
Con el paso de los minutos y con la lluvia arreciando sobre un campo muy pesado,la misión del empate se tornaba complicada; y más cuando el Ontinyent se quedaba en inferioridad por la expulsión de Gonzalo, con roja directa, en el minuto 64. A pesar de los condicionantes los de Aparicio vivieron en campo ajeno tirando de casta para buscar el gol.Un testarazo de Máyor en un escorzo genial se topó con la cruceta.
La superioridad del Ontinyent en la segunda mitad, a pesar de jugar con un hombre menos, resultaba evidente, la entrada de Rojas y el juego en la mediapunta de Mayor estimuló, y de que manera, la ofensiva blanquinegra. El Ontinyent buscó el empate hasta la extenuación pero no encontró premio al esfuerzo.