La histórica goleada del Barcelona frente al Real Madrid del pasado lunes tendrá consecuencias indirectas sobre el Valencia Club de Fútbol.
David Gutiérrez | NOSTRESPORT.COM
La histórica goleada del Barcelona frente al Real Madrid del pasado lunes tendrá consecuencias indirectas sobre un tercero: el Valencia Club de Fútbol. El equipo de Mestalla será el próximo rival en liga del dolido conjunto de José Mourinho, quien ya hizo alusión a las ganas que tiene de resarcirse de tamaño descosido en el siguiente partido de la competición doméstica.
El hecho de que el Valencia se enfrente al rival que deja el Barcelona no parece una buena noticia, aunque los de Emery han sido capaces de cerrar el primer tercio de la temporada con los deberes aprobados –pese a que sin mucha brillantez-.
El único equipo que ha conseguido salir vivo ante los culés y los che ha sido el Mallorca, quien sacó un sorprendente empate del Camp Nou, y un no menos inesperado triunfo de Mestalla.
También anduvo cerca el Hércules de lograr esta hazaña. Los de Esteban Vigo dejaron estupefacta a toda España con su victoria en el estadio del Barcelona, pero no lograron rescatar ni un punto del encuentro siguiente, en el que recibieron al Valencia en el Rico Pérez, que acabó con un sufrido triunfo blanquinegro tras jugar toda la segunda mitad con un hombre menos.
Si los de Pep Guardiola ganasen el mismo número de partidos que en la pasada temporada, algo nada descabellado con el ritmo que lleva, el equipo de Mestalla se enfrentaría en un 83,3% de los choques ligueros a rivales con la mosca tras la oreja tras caer derrotados frente a los blaugrana. El cálculo es fácil. El Barcelona ganó 30 de los 36 partidos que disputó (sin contar los enfrentamientos contra el equipo che), lo quiere decir que saldó con éxito ese porcentaje, el 83,3%, de encuentros de liga.
Al hecho de bailar con la más fea durante toda la campaña por caprichos del calendario y de la patente diferencia deportiva existente entre el Real Madrid y el Valencia, se une esta jornada la abusiva goleada que el Barcelona le endosó a su máximo rival.
Los madridistas se hallan enrabietados y tratarán de darlo todo ante el cuadro che para demostrar que la estrepitosa caída del lunes fue flor de un día. Por cierto, al Bernabéu no saltarán ni Ramos ni Carvalho. Lo dicho, la manita del clásico influirá al Valencia.