La carrera de Moto2 en Indianápolis ha sido la de los despropósitos, la que pintaba aburrida al inicio y se ha enriquecido al final, en parte por el desgaste prematuro de los neumáticos, del que se han quejado muchos pilotos. Cuando los entrenamientos apuntaban a rivalidad máxima y carrera en grupo, Nakagami se escapaba marcando vuelta rápida al poco de apagarse el semáforo. Se rompía la prueba y siete pilotos giraban en cabeza, desacompasados, pero sin sobresaltos, sin adelantamientos. La procesión continuaba parsimoniosa hasta que en el ecuador de la prueba se destapaban los movimientos.
Redacción I NOSTRESPORT.COM
La carrera de Moto2 en Indianápolis ha sido la de los despropósitos, la que pintaba aburrida al inicio y se ha enriquecido al final, en parte por el desgaste prematuro de los neumáticos, del que se han quejado muchos pilotos. Cuando los entrenamientos apuntaban a rivalidad máxima y carrera en grupo, Nakagami se escapaba marcando vuelta rápida al poco de apagarse el semáforo. Se rompía la prueba y siete pilotos giraban en cabeza, desacompasados, pero sin sobresaltos, sin adelantamientos. La procesión continuaba parsimoniosa hasta que en el ecuador de la prueba se destapaban los movimientos.
Traducidos en adelantamientos, y en sacudidas para aquellos a los que los neumáticos daban las primeras sorpresas. Nakagami se estancaba en los dos segundos de ventaja, y tras él se alineaban Rabat, Espargaró y Redding. El primero ha ido a por el japonés, dejando que sus compañeros de viaje se las vieran en la lucha que les corresponde, la de la general de Moto2. Y tanto ha tirado Rabat que terminaba por dar cuenta del nipón para adjudicarse la victoria y relegarlo al segundo puesto del podio. Tras este entraba Redding con los neumáticos hechos trizas, como tantos otros.
Los pilotos MAPFRE Aspar tenían claro que en Indianápolis más que en ninguna otra pista el ritmo es el mejor aliado de un piloto. Considerando que las carreras suelen estar condicionadas por los neumáticos, debido a los diferentes tipos de asfalto de la pista americana, que provocan comportamientos irregulares en las gomas. El excelente ritmo expuesto en los entrenamientos es lo que les ha permitido mantenerse firmes en la primera parte de la carrera -rodando cuarto, Nico, y séptimo, Jordi- y minimizar las consecuencias de sendos inconvenientes. Cabalgaban seguros hacia la meta hasta bien entrada la prueba, pero dos incidentes han querido que ambos perdieran un poco de fuelle en los últimos compases, y no pudieran terminar tan bien como empezaran. Jordi Torres se ha tenido que defender contra sus gomas consumidas, y al final ataba una meritoria décima plaza. Mientras Nico Terol ha visto como una dolencia estomacal le afectaba desde la quinta vuelta, impidiéndole rendir a su mejor nivel. Al final, el valenciano ha sabido mantenerse para concluir la carrera en duodécima posición.
10º Jordi Torres: “En líneas generales estoy contento porque hemos sido competitivos, y hemos sabido luchar de tú a tú con nuestros rivales. Al principio de la carrera hemos mantenido el tipo, pero sabíamos que este circuito no nos era favorable, aunque durante todo el fin de semana habíamos realizado un gran trabajo. En los entrenamientos conseguimos que la moto girara mucho más, y fuera más estable, pero nos faltó dar un pasito más, quizás era lo que necesitábamos al final de la carrera. Además hacia la mitad he notado que los neumáticos experimentaban un bajón importante, y mi estilo de conducción no ha ayudado a que los conservara para las últimas vueltas. He intentado aguantar hasta el último momento, tirando fuerte, pero inevitablemente mi rendimiento ha bajado al final por culpa de los neumáticos. Creo que ha sido un problema generalizado. Aun así estoy contento porque he aguantado toda la carrera y, a pesar de llegar exhausto y con más de susto, he conseguido cruzar la meta en una buena posición”.
12º Nico Terol: “Hemos vivido un fin de semana excelente en Indianápolis, siempre abonados a las posiciones de cabeza, y trazando un ritmo increíble para la carrera. Me presentaba a la prueba muy motivado y he salido fuerte. Durante las primeras vueltas he mantenido mi posición, luchando en todo momento con mis rivales, pero conforme transcurría la carrera he empezado a sentir pinchazos en el estómago. Había momentos en los que hasta me mareaba, no podía dar más de mí y me he venido abajo. No es una carencia física porque entreno muchísimo y me alimento bien, es algo que me ha sobrevenido aquí. Esta semana acudiré al médico para descubrir el origen de estas molestias. Sé que técnicamente hoy podría haber luchado por el podio, incluso por la victoria, porque teníamos una gran puesta a punto y también un gran ritmo. Quiero dar las gracias al equipo por haberme facilitado tanto las cosas este fin de semana y hacer nuevamente un gran trabajo”.